El rol de coordinadores de intimidad en la industria audiovisual española se consolida tras su implementación en Netflix en 2021
Desde 2021, la presencia de coordinadores de intimidad en producciones españolas ha ido en aumento, con Netflix como pionera en la incorporación de esta figura en su metodología de trabajo. La profesional Tábata Cerezo, que trabaja en este campo desde 2018, ha destacado que en los últimos años se ha observado una mayor aceptación y reconocimiento de esta función, esencial para garantizar entornos seguros y respetuosos en rodajes, particularmente en escenas que involucran exposición física o vulnerabilidad de los actores.
En un contexto político marcado por reformas en la regulación laboral y la protección de derechos en el sector audiovisual, la introducción de estos coordinadores responde a una tendencia europea de mejorar las condiciones laborales y promover la igualdad en el trabajo en cine y televisión. La figura, que también ha sido impulsada por movimientos sociales como Me Too, busca mitigar riesgos y promover el consentimiento en escenas delicadas, en línea con las políticas públicas de protección de derechos laborales y de igualdad de género.
La inclusión de coordinadores de intimidad en las producciones ha generado cierta resistencia inicial, relacionada con el desconocimiento y temores a restricciones creativas. Sin embargo, las experiencias prácticas han demostrado que esta figura no limita la libertad artística, sino que aporta seguridad y profesionalidad, beneficiando tanto a actores como a responsables de dirección y producción.
El avance en la formación y certificación de estos profesionales en España refleja un esfuerzo por consolidar la figura en el sector, en línea con las normativas europeas y las tendencias internacionales. La creación de empresas especializadas, como Intimact, y programas de capacitación en castellano, permiten que esta profesión gane reconocimiento y formalización en el mercado laboral audiovisual.
Este fenómeno también se enmarca en un contexto político de mayor regulación y protección en el sector cultural, que busca garantizar condiciones laborales dignas y promover la inclusión y el respeto en todos los ámbitos de la producción audiovisual. La adaptación de estas medidas responde a la presión social y a las políticas públicas dirigidas a modernizar y mejorar las condiciones de trabajo en la industria del cine y la televisión.
En el panorama internacional, la figura del coordinador de intimidad continúa expandiéndose, con certificaciones específicas y reconocimiento en distintos países. La tendencia refleja un compromiso global por la protección de los derechos de los actores y por la profesionalización de la industria, en un momento en que la regulación laboral en el sector cultural y audiovisual adquiere mayor relevancia en la agenda política europea y española.