El Real Madrid, sin títulos y con técnico español en crisis desde 2002
El Real Madrid concluyó su temporada con una derrota en el Clásico y la Liga en Barcelona, sumando su segundo año consecutivo sin grandes títulos. Desde la última Liga en 2024, el club ha experimentado una notable sequía en el campeonato doméstico, con solo 9 de las 36 últimas ligas en sus vitrinas y un récord de victorias en Champions cada 2,16 años. La última doble Liga consecutiva data de 2007 y 2008, bajo entrenadores como Fabio Capello y Bernd Schuster.
El contexto refleja una tendencia que se remonta a principios del siglo, marcada por dificultades para revalidar el título de Liga, en contraste con los éxitos en Champions. La relación con entrenadores españoles ha sido particularmente problemática desde la era de Vicente del Bosque, que conquistó dos Champions y una Liga en cuatro temporadas, y que fue el último técnico nacional en lograr un gran éxito en el banquillo merengue en 2003.
La actual crisis deportiva se entrelaza con un trasfondo político y social, donde decisiones institucionales y una apuesta por entrenadores extranjeros han condicionado el rumbo del club. La gestión y la elección de técnicos nacionales han generado controversia, en un contexto donde la figura del presidente Florentino Pérez continúa buscando mantener la hegemonía global del club a costa de resultados domésticos.
Este escenario evidencia un cambio en la cultura deportiva del club, que ha priorizado éxitos internacionales y fichajes millonarios, en detrimento del rendimiento en la liga local. La falta de un técnico español en el banquillo desde 2003 refleja también las dinámicas de poder y estrategia en el fútbol de élite en España, en un momento donde la estabilidad y el talento nacional parecen quedar en segundo plano.
Mirando hacia el futuro, el club enfrenta el reto de reconquistar su prestigio en la Liga y de revertir la tendencia de inestabilidad técnica. La historia reciente sugiere que solo con una apuesta por la continuidad y el talento local podrá el Madrid recuperar una posición dominante en el fútbol español, en un escenario donde la política deportiva y la gestión institucional jugarán un papel crucial.