La bancada del Partido Popular (PP) en el Senado recibió al ministro de Transportes y Movilidad Urbana, Óscar Puente, con una sonoridad que resonó en todo el hemiciclo: gritos de "dimisión" al momento de su entrada. Este intercambio tuvo lugar en un Pleno extraordinario, convocado para discutir el trágico accidente ferroviario en Adamuz, Córdoba, que cobró la vida de 45 personas.
El ministro Puente llegó pasadas las 11:00 horas, encontrándose con una oposición decidida que no dudó en expresar su rechazo de forma contundente. Mientras los senadores del PP le exigían que dimitiera, los miembros del PSOE acompañaban la llegada del ministro con aplausos, lo que llevó al presidente del Senado, Pedro Rollán, a solicitar tranquilidad en el salón.
Tras esto, Rollán tomó la palabra para rendir homenaje a las 45 víctimas del accidente y al maquinista que también perdió la vida en otro siniestro en Gelida, Barcelona. "Expresamos nuestras condolencias y nuestro apoyo a los familiares en estos momentos tan difíciles", dijo el presidente, antes de que todos los presentes guardaran un emotivo minuto de silencio en memoria de los fallecidos.
La convocatoria de este Pleno no está exenta de controversia, ya que se desencadenó en medio de la crítica por la falta de presencia del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez. Rollán envió una carta a Sánchez advirtiendo sobre posibles "consecuencias jurídicas" debido a su ausencia en esta sesión tan importante.
Finalmente, el presidente del Gobierno no acudió, lo que desencadenó la ira de la portavoz del PP en el Senado, Alicia García. En su intervención, calificó a Sánchez de "cobarde" y "cruel con las víctimas", lo que evidenció la profunda frustración que sentía ante una silla vacía en el hemiciclo. "Si no está aquí con 46 víctimas mortales, ¿cuándo lo estará?", enfatizó García.
La representante 'popular' argumentó que el jefe del Ejecutivo mostraba una falta de respeto hacia las víctimas al "delegar" en Puente para evitar tener que enfrentar las críticas directamente, insinuando que Sánchez prefería permanecer en su refugio de La Moncloa en lugar de rendir cuentas ante el Senado.
Por su parte, el portavoz socialista en la Cámara Alta, Juan Espadas, defendió que la comparecencia de Puente representaba al Gobierno adecuadamente, y cuestionó las insinuaciones legales formuladas por Rollán, defendiendo la actuación de su partido en este complejo asunto.
En medio de las tensiones, el ministro Puente expresó su "estupor" por la dinámica del debate inicial, subrayando que Sánchez ya había programado su intervención en el Congreso para el 11 de febrero. "Lo lógico sería que el presidente compareciera después del ministro correspondiente en una Cámara donde todos los grupos están representados", argumentó, haciendo énfasis en la necesidad de mantener un protocolo que permita un diálogo efectivo.
Además, Puente abordó la gestión del expresidente Mariano Rajoy ante situaciones similares, recordando el accidente en Angrois en 2013, donde, según afirmó, Rajoy no consideró necesaria su presencia. "Se debería cuestionar si la ausencia del presidente en momentos de crisis es solo cuestión de preferencias", concluyó, volviendo a poner el foco en el respeto que merecen las víctimas en cualquier acontecimiento de este calibre.
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