El Papa sugiere a los jóvenes practicar el silencio para reducir el bullicio digital.
En una reciente visita al Principado de Mónaco, el Papa Francisco ha instado a los jóvenes a buscar momentos de "silencio y escucha" para contrarrestar el ajetreo provocado por la sobreabundancia de información en la era digital. Su mensaje resalta la importancia de profundizar en las relaciones humanas auténticas en lugar de dejarse llevar por la incesante serie de notificaciones, reels y chats que dominan la vida cotidiana.
El Pontífice dirigió estas palabras a un grupo de jóvenes y catecúmenos durante un encuentro que tuvo lugar en la plaza de la Iglesia Santa Devota, un templo que rinde homenaje a una mártir del siglo IV y que es símbolo del país. Francisco abogó por "despejar la puerta del corazón" para permitir que la gracia divine renueve y revitalize los aspectos más íntimos de la vida de las personas.
"La inquietud dice hallar paz y llenar el vacío que a veces nos consume, no a través de lo material, efímero o mediante la búsqueda de aprobación en redes sociales", afirmó el Sumo Pontífice. Con estas palabras, enfatizó que la verdadera plenitud no se encuentra en la validación superficial de 'me gusta' o en conexiones artificiales, sino en experiencias de amor genuino.
El Papa también trazó un retrato de la modernidad, describiéndola como una época caracterizada por la velocidad, el deseo insaciable de novedades y una aversión a los vínculos profundos. No obstante, subrayó con firmeza que "es el amor lo que otorga solidez y sentido a nuestras vidas".
En su intervención, el Pontífice recordó la relevancia de los santos Devota y Carlo Acutis, quien fue reconocido como el primer santo millennial. Francisco destacó la devoción de Acutis hacia Cristo, reafirmando que ambos ejemplos son faros de esperanza y modelos a seguir para la juventud contemporánea.
Al principio de su visita, el Papa fue recibido con honores por el Príncipe Alberto II y la Princesa Charlène de Mónaco. Su agenda incluyó una visita de cortesía al Palacio del Príncipe, donde se asomó al balcón para saludar a los ciudadanos congregados en la plaza. Posteriormente, mantuvo un encuentro con la comunidad católica en la catedral de la Inmaculada Concepción y llevó a cabo una reunión con jóvenes frente a la Iglesia de Santa Devota.
El punto culminante de su jornada fue la celebración de una Santa Misa en el Estadio Louis II, programada para las 15:30 horas. Con la misa concluida, el Papa tiene previsto regresar a la Ciudad del Vaticano a las 17:45 horas, poniendo fin a su emotiva visita en el Principado.