El Papa León XIV hace historia con su visita inaugural a Mónaco.
MADRID, 28 de marzo. El Papa León XIV ha llegado este sábado al elegante Principado de Mónaco, marcando su primera visita a un país europeo y estableciendo un precedente como el primer Pontífice en pisar esta tierra, donde el catolicismo goza de reconocimiento oficial según su Constitución.
En el marco de su segundo viaje desde que asumió el liderazgo de la Iglesia, León XIV emprendió su trayecto a las 7:05 de la mañana, saliendo en vehículo desde el helipuerto de la Ciudad del Vaticano. Su despegue en dirección a Mónaco se produjo a las 7:22 horas.
Durante el trayecto aéreo, el Sumo Pontífice aprovechó para enviar un cordial mensaje al presidente francés, Emmanuel Macron. En su telegrama, destacó: “Mientras sobrevuelo la bella Francia en mi viaje apostólico hacia el Principado de Mónaco, quiero hacer llegar a Su Excelencia y a su pueblo mis más cálidos saludos, junto con mis oraciones por la paz y la prosperidad del país”.
A su llegada a Mónaco, fue recibido con los máximos honores por el Príncipe Alberto II y la Princesa Charlène. El Papa llevó a cabo una visita protocolaria al Palacio del Príncipe, donde se asomó al balcón para saludar a la multitud que se había congregado en la plaza, celebrando este histórico encuentro.
Entre las actividades destacadas de su programa, el Papa se reunirá con la comunidad católica en la Catedral de la Inmaculada Concepción a las 11:00 horas, seguido de un encuentro con jóvenes y catecúmenos en las inmediaciones de la iglesia de Santa Devota. A las 15:30 horas, se llevará a cabo la celebración de la Santa Misa en el Estadio Louis II.
Después de los eventos programados y la despedida oficial, se espera que León XIV regrese a la Ciudad del Vaticano a las 17:45 horas.
El lema elegido por la Iglesia de Mónaco para esta significativa ocasión se basa en las enseñanzas del Evangelio de Juan: "Je suis le Chemin, la Verité et la Vie" (Yo soy el Camino, la Verdad y la Vida).
Cabe mencionar que el Príncipe Alberto de Mónaco ya había sido recibido en el Vaticano el pasado 17 de enero, acompañado nuevamente por la princesa Charlène. Según informó la Oficina de Prensa de la Santa Sede en esa ocasión, las conversaciones abordaron la "importante contribución histórica de la Iglesia católica en la vida social del Principado", además de tratar temas cruciales como la protección del medio ambiente, la ayuda humanitaria y la defensa de la dignidad humana. También se examinó el contexto internacional actual, otorgando especial relevancia a la paz y la seguridad mundial.