El juez descarta acusar al jefe de la investigación policial del 1-O por falta de pruebas
El juez Santiago Pedraz ha decidido no admitir como acusación particular al coronel Daniel Baena, quien dirigió investigaciones clave sobre el referéndum ilegal del 1 de octubre de 2017 en Cataluña. La resolución se basa en la ausencia de pruebas que relacionen su labor con posibles maniobras contra otros actores judiciales o políticos.
Este fallo se inscribe en el contexto de una investigación judicial que indaga una supuesta trama para desactivar investigaciones relacionadas con el proceso independentista y el Gobierno de España. La causa involucra a figuras del PSOE y del entorno catalán, con especial atención a Leire Díez y Santos Cerdán.
Desde la perspectiva política, la decisión del juez refuerza la línea de la Fiscalía, que prioriza la objetividad y la inexistencia de vínculos directos entre las investigaciones del coronel y los hechos posteriores. La cuestión plantea también el reto de esclarecer si hubo intentos de manipulación o bloqueo judicial en un momento políticamente sensible.
La relevancia de las pesquisas lideradas por Baena radica en que permitieron condenar a varios líderes independentistas, consolidando la postura del Estado frente a el proceso soberanista. La decisión del juez podría reducir las expectativas de que ciertos actores políticos o militares puedan ser considerados responsables en esta fase judicial.
De cara al futuro, la investigación continúa abierta, pero esta resolución contribuye a delimitar los actores y las líneas de responsabilidad en un contexto marcado por tensiones institucionales y debates sobre la independencia judicial. La percepción pública y política del caso puede verse afectada por esta decisión, que busca mantener la objetividad en un asunto de alto voltaje político.