El emérito asegura estar en paz y espera el perdón de los españoles, al mismo tiempo que elogia a Felipe VI como un “buen rey”.
En una reciente entrevista desde su exilio en Abu Dhabi, el rey emérito Juan Carlos I ha manifestado que no siente remordimientos por los errores cometidos en su vida personal y ha expresado su esperanza de que el pueblo español le brinde eventualmente el perdón. En sus declaraciones, el exmonarca también ha elogiado la labor de su hijo, Felipe VI, al que se refiere como un "buen rey".
La conversación tuvo lugar en el marco de la publicación de sus memorias 'Reconciliación' en Francia, donde repasa aspectos clave de su vida, desde su llegada a España y su relación con el régimen de Franco, hasta la Transición democrática y su abdicación, que culminó en su actual situación de exilio.
En el programa de la cadena 'France 3', conducido por Stéphane Bern, Juan Carlos I se centró en la importancia de la Constitución de 1978, un logro que considera central en su legado. Mostró nostalgia por su país, reconociendo que a pesar de sus frecuentes viajes para competir en regatas, anhela regresar a España.
Al ser cuestionado sobre los rumores que le rodean desde 2008, incluyendo las controversias sobre cuentas en el extranjero y su vida personal, el exmandatario justificó sus acciones diciendo que "todos los hombres cometen errores", y defendió su imagen, argumentando que las investigaciones judiciales en su contra no prosperaron.
Cuando se le preguntó si cree que las cuestiones económicas sobrepasan las personales en la percepción pública, el rey emérito indicó que "el dinero es más importante", aunque considera que ambas dimensiones son problemáticas. Al indagar sobre si se arrepiente de algo, su respuesta fue un contundente "no", aunque admitió que "naturalmente" sería más cauteloso si pudiera retroceder en el tiempo.
Reflexionando sobre su extensión de casi cuatro décadas en el trono, enfatizó que su objetivo fue siempre servir a España y a su gente, incluso a costa de su vida personal. "Espero que me perdonen y comprendan lo que he hecho", añadió, enfatizando la complejidad de su misión en un entorno político tumultuoso.
Sobre su papel durante la Transición, Juan Carlos I recordó que Franco era consciente de que su ascensión al trono podría conllevar a la democracia, y defendió que su relación con figuras clave del periodo, como Adolfo Suárez, fue crucial, y que su objetivo fue siempre hacer las cosas correctamente.
En un momento destacado, el exrey se refirió a la crisis de 1981, cuando se produjo el intento de golpe de Estado del 23F, señalando que su formación militar le otorgó una "autoridad moral" ante los militares. "Gracias a Dios todo salió bien", comentó, reflejando su alivio por el desenlace.
La entrevista también tocó temas familiares, especialmente su relación con Felipe VI, a quien dejó en una posición de liderazgo en la Corona. Juan Carlos I señaló que su principal objetivo al irse exilio era permitir que su hijo reinara sin obstáculos, ya que consideraba que su presencia podría ser una carga. Se mostró orgulloso del trabajo que está realizando Felipe VI, quien enfrenta grandes desafíos en un contexto político global complicado.
Al expresar sus esperanzas, el rey emérito se mostró optimista por el futuro de su hijo y por la gestión de España. Aunque admitió que se siente a gusto en Abu Dhabi, no descarta un posible regreso, dependiendo de cómo evolucione la situación. En referencia a su relación con su propio padre, el Conde de Barcelona, compartió sentimientos complejos, desde la traición al principio hasta el reconocimiento de su influencia positiva en su vida.
Tags:
Categoría:
Newsletter
Entérate de las últimas noticias cómodamente desde tu mail.