El Ejército de Israel aparta temporalmente al batallón involucrado en la detención de un equipo de CNN.
La madrugada del lunes 30 de marzo, las fuerzas armadas de Israel anunciaron la suspensión temporal de un batallón en relación con un incidente que involucró a un equipo de reporteros de CNN. Este grupo de periodistas fue agredido y retenido de manera ilegal durante aproximadamente dos horas, durante las cuales los soldados se mostraron abiertos sobre su colaboración con colonos que han intensificado sus agresiones contra comunidades palestinas en la región de Cisjordania.
El jefe del Estado Mayor de las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI), Eyal Zamir, emitió un comunicado señalando que ha decidido seguir las recomendaciones de los comandantes del batallón involucrado. En consecuencia, se ha determinado que dicho batallón suspenderá sus operaciones mientras permanece en servicio de reserva, enfocándose en mejorar sus procedimientos profesionales y éticos.
Zamir subrayó que, aunque el batallón actualmente se encuentra en un proceso de revisión, está previsto que retome sus actividades una vez finalice este procedimiento, dependiendo de la evaluación del comandante. Además, se anticipa que la FDI implementará nuevas medidas de mando y proporcionará al público información adicional sobre el resultado de la investigación en curso.
Este anuncio se produce en el contexto de una denuncia realizada por CNN el sábado, donde se hacía referencia a la agresión y detención ilegal de su equipo por parte de militares israelíes, quienes admitieron su colaboración con los colonos. Jeremy Diamond, corresponsal de la cadena en Jerusalén, dio a conocer los hechos a través de sus redes sociales, publicando un vídeo del incidente que tuvo lugar en Tayasir, un área donde se ha establecido un asentamiento considerado ilegal incluso por la propia legislación israelí.
En el vídeo, los militares se acercan al equipo de CNN y comienzan a arrestar a los periodistas, mientras Diamond informaba que su colaborador, el fotorreportero Cyril Teophilos, fue agredido físicamente durante el altercado. Durante el tiempo que estuvieron bajo custodia, las cámaras grabaron declaraciones de los soldados en las que admitieron operar al margen de la ley, afirmando que "toda Cisjordania es nuestra". Este comentario se hizo en referencia a las tensiones en la región, tras el fallecimiento del colono Yehudah Sherman, que perdió la vida en un incidente derivado de un atropello por un conductor palestino, actualmente bajo investigación como un posible acto terrorista.
El desarrollo de estos eventos resalta las complejas y delicadas dinámicas en la región, especialmente en un contexto de creciente violencia y tensiones entre comunidades en Cisjordania.