El CTA apoya la expulsión de Fede Valverde en el derbi de Madrid.
En la jornada del 24 de marzo, se conocieron las conclusiones del Comité Técnico de Árbitros (CTA) de la Real Federación Española de Fútbol (RFEF) respecto a la polémica expulsión del futbolista del Real Madrid, Fede Valverde, durante el intenso derbi contra el Atlético de Madrid. La controversia giró en torno a la acción del árbitro José Luis Munuera Montero, quien optó por una tarjeta roja directa al considerar que la entrada del mediocampista sobre Alex Baena fue de "fuerza excesiva".
El CTA defendió la actuación del colegiado en su reciente programa 'Tiempo de revisión', enfatizando que la decisión fue correcta, dado que se trató de una patada sin la posibilidad de que el balón pudiera ser jugado por Valverde. En este sentido, la acción fue calificada como brusca y peligrosa para el adversario.
El incidente ocurrió en el minuto 77 del partido en el Santiago Bernabéu. En una jugada en la que ambos jugadores buscaban el balón, Valverde impactó a Baena en el tobillo con una entrada desde atrás, lo que llevó a Munuera Montero a mostrar la tarjeta roja sin titubeos.
La sala VAR, tras revisar las imágenes desde diversas perspectivas, corroboró la decisión del árbitro al considerar que no había un error claro que justificara una intervención. Según el CTA, tanto la decisión en el campo como la validación por parte del VAR fueron apropiadas y conformes a la normativa vigente.
Además, el CTA analizó otras decisiones arbitrales en la jornada, incluyendo un penalti señalado por mano de Pedro Bigas durante el encuentro entre Elche y Mallorca. En este caso, la intervención del VAR llevó a la revisión del monitor, y se determinó que el árbitro de campo cometió un error al no identificar una posición antinatural del brazo que justificaba la falta. La regla 12 establece que cualquier contacto que amplíe el espacio del cuerpo es sancionable, lo que fue respaldado por el CTA.
Asimismo, se revisó la decisión en el encuentro entre el RCD Espanyol y el Getafe, donde el árbitro no sancionó una mano en el área de Diego Rico. A pesar de que el VAR sugirió la revisión, el árbitro mantenía su postura inicial tras observar las imágenes, basándose en la normativa de la IFAB que indica que no hay infracción si el brazo está cerca del cuerpo y no aumenta su volumen.
Finalmente, el CTA se pronunció acerca de una acción en el Levante-Real Oviedo, donde Olasagasti no fue expulsado tras una entrada sobre Thiago Fernández. En esta situación, se consideró crucial analizar si se utilizó fuerza excesiva o si simplemente se trató de una acción imprudente. El árbitro decidió mostrar tarjeta amarilla, y el CTA concluyó que, aunque existían argumentos para clasificar la jugada como juego brusco, la asignación de una falta clara que justifique la intervención del VAR no estaba presente.
Con estas evaluaciones, el CTA reafirma su apoyo a las decisiones arbitrales, subrayando la dificultad y la importancia de interpretar cada jugada en el contexto del juego, garantizando así la integridad de las competiciones en el fútbol español.