El Congreso convocará sesión extraordinaria el jueves para decidir sobre el decreto anticrisis, tras el veto del PP a incluirlo en la agenda habitual.
En una decisión que refleja la actual tensión política, el Congreso se prepara para llevar a cabo un Pleno extraordinario el próximo jueves. La agenda está centrada en la convalidación de un decreto ley diseñado para mitigar los efectos económicos derivados del conflicto en Oriente Próximo. Esta sesión se convoca tras la negativa del Partido Popular (PP) a modificar el orden del día previamente establecido, un cambio que requería el consenso de todos los grupos parlamentarios.
La controversia se origina en la aprobación, el viernes pasado, de dos importantes decretos ley por parte del Consejo de Ministros. Uno de ellos aborda medidas fiscales destinadas a combatir el aumento de precios asociado a la guerra en Irán, mientras que el otro se enfoca en temas de vivienda. Aunque estas normativas ya han entrado en vigor tras su publicación en el Boletín Oficial del Estado, necesitan la convalidación del Congreso dentro de un plazo de 30 días para conservar su efectividad.
El Gobierno decidió no esperar hasta el final de este plazo y ha solicitado que las reducciones fiscales sean sometidas a votación en la primera oportunidad posible, es decir, durante la sesión plenaria de esta semana. Sin embargo, complicaciones han surgido debido a que el orden del día de esa sesión ya había sido aprobado por la Junta de Portavoces, y cualquier modificación requiere la aprobación de todos los grupos parlamentarios.
Este martes, la Junta de Portavoces se reunió para discutir la situación pero encontró la resistencia del PP en su intento de cambiar el orden del día. Según fuentes del ámbito parlamentario, se ha confirmado que al finalizar la sesión plenaria de esta semana, se convocará otro Pleno para abordar la convalidación del decreto ley en cuestión.
Por otro lado, el segundo decreto que aborda las medidas de vivienda aún no tiene una fecha definida para su convalidación, aunque se espera que se realice en alguno de los Plenos que se llevarán a cabo tras la Semana Santa, en abril. Estas decisiones reflejan el complejo entramado que enfrenta el Ejecutivo en medio de una crisis internacional y la respuesta de una oposición decidida a mostrar su postura firme.