El auge del uso de drones y rescates millonarios en la yihad en África
En el último año, los grupos yihadistas en África han multiplicado su impacto mortal, con más de 23.800 víctimas mortales, un aumento del 150 % respecto a 2017. La región del Sahel concentra cerca del 42 % de estas muertes, seguida por Somalia y el Lago Chad, que representan el 28 % cada uno. La evolución en las tácticas de estos grupos incluye el uso creciente de drones para vigilancia, reconocimiento y ataque, evidenciando una sofisticación en su operativa.
Este cambio en el modus operandi refleja una adaptación a las nuevas tecnologías, con filiales como JNIM y Estado Islámico en África (ISWAP) empleando drones comerciales modificados. Aunque todavía en etapas rudimentarias, estos dispositivos se utilizan para apoyo en ataques y reconocimiento, complicando la respuesta de las fuerzas de seguridad regionales y extranjeras. La tendencia sugiere una profesionalización en la utilización de estas tecnologías, que podrían incrementar su impacto en el futuro.
Paralelamente, el secuestro y la extorsión siguen siendo fuentes clave de financiación para estos grupos. Los rescates millonarios, como el pago de aproximadamente 50 millones de dólares en 2025 por la liberación de un rehén de la familia real de EAU, permiten fortalecer sus campañas y operaciones militares. La compra de drones y la financiación de ataques están directamente vinculadas a estos recursos económicos ilícitos, que también se usan para desestabilizar gobiernos y fortalecer alianzas con actores locales.
Desde una perspectiva geopolítica, la creciente sofisticación de estos grupos en África refleja el vacío de poder y la debilidad institucional en varias regiones, donde las intervenciones internacionales no logran contener la amenaza yihadista. La implicación de actores externos, como Libia mediante mediaciones, muestra el carácter transnacional de la problemática y la dificultad de establecer soluciones duraderas sin una estrategia integral que incluya cooperación regional y apoyo internacional.
El futuro de la lucha contra la yihad en África pasa por mejorar la inteligencia, la tecnología y la cooperación entre países. La evolución en el uso de drones y el incremento en los rescates y financiamiento ilícito evidencian la necesidad de estrategias adaptadas a la realidad digital y tecnológica. La comunidad internacional, en particular Europa, debe mantener una atención constante ante estas amenazas, que no solo impactan en la estabilidad regional, sino que también representan un riesgo para la seguridad global.