Crónica España.

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EE.UU. usará ingresos del petróleo venezolano para financiar servicios públicos esenciales.

EE.UU. usará ingresos del petróleo venezolano para financiar servicios públicos esenciales.

En un nuevo giro en las relaciones entre Estados Unidos y Venezuela, el secretario de Estado, Marco Rubio, ha revelado que Washington está planificando la utilización de ingresos provenientes de la venta de petróleo venezolano para financiar servicios esenciales que actualmente enfrenta el Gobierno de Nicolás Maduro, como la Policía y el servicio de recolección de basura.

Durante su primera comparecencia ante el Congreso tras las operaciones militares en Caracas que resultaron en la detención de Maduro y su esposa, Cilia Flores, Rubio mencionó que una parte del dinero recaudado se destinará a una auditoría que garantice la correcta utilización de estos fondos. "Buscamos asegurarnos de que cada dólar se gaste de manera adecuada para abordar las necesidades más apremiantes de la población", añadió.

El enfoque de Rubio parece ser más conciliador, dejando de lado las retóricas de intervenciones militares, y resaltando en su intervención que las negociaciones con el Gobierno venezolano han sido "honestas" y "respetuosas". Agradeció la colaboración de las autoridades locales, indicando que estos diálogos habían prevenido conflictos mayores.

Además, el secretario de Estado anunció la pronta reactivación de la presencia diplomática estadounidense en Venezuela. Según fuentes de Washington, la CIA ya se encuentra trabajando en el terreno para establecer los primeros contactos con el nuevo Gobierno. La misión será encabezada por Laura Dogu, exembajadora en Honduras y Nicaragua, quien se establecerá inicialmente en Bogotá antes de trasladarse a Caracas.

"Espera que podamos abrir una misión diplomática en el país en un futuro cercano, lo que facilitará el acceso a información inmediata y mejorará nuestra capacidad de interacción", afirmó Rubio. También destacó que un equipo ya ha sido enviado para evaluar el estado de las instalaciones diplomáticas, que han permanecido cerradas desde 2019, cuando las relaciones entre ambas naciones fueron suspendidas.