EE.UU. advierte a sus ciudadanos en Irak que eviten la Embajada y el Consulado por amenazas de milicias proiraníes.
La situación en Irak ha alcanzado niveles de tensión alarmantes, lo que ha llevado a las autoridades iraquíes a instar a su población a evitar acercarse a las instalaciones diplomáticas estadounidenses en el país. En un comunicado oficial, se han hecho eco de la creciente amenaza de ataques provenientes de milicias proiraníes, en el contexto del conflicto en Oriente Próximo que se intensificó desde la ofensiva iniciada por Israel y Estados Unidos contra Irán el pasado 28 de febrero.
Las advertencias son claras: la Embajada en Bagdad y el Consulado en Erbil no son lugares seguros debido al riesgo de ataques con misiles, drones y cohetes en el espacio aéreo iraquí. Las autoridades han instado a los ciudadanos estadounidenses a evitar cualquier viaje al país y, aquellos que ya se encuentren en Irak, deben salir de inmediato, destacando la peligrosidad de la situación actual.
El comunicado también enfatiza que las milicias terroristas respaldadas por Irán han intensificado sus ataques contra ciudadanos estadounidenses y diversos objetivos relacionados con los Estados Unidos en toda la región, incluida la zona del Kurdistán iraquí. Estas organizaciones no solo representan una amenaza para la seguridad de los ciudadanos, sino que también han demostrado una capacidad operativa preocupante, atacando instalaciones diplomáticas y sectores estratégicos.
Asimismo, se advierte que estos grupos extremistas no se limitan a atacar objetivos militares o gubernamentales, sino que también han dirigido sus acciones hacia aeropuertos comerciales y hoteles que son frecuentados por extranjeros, aumentando el riesgo de secuestros de ciudadanos estadounidenses. La peligrosidad de los ataques continúa siendo alta, con un claro potencial para nuevos actos violentos en el horizonte.
Por otro lado, en respuesta a estas amenazas, el Ejército estadounidense ha llevado a cabo diversas operaciones en las últimas semanas, bombardeando a estas milicias, algunas de las cuales están integradas en las Fuerzas de Movilización Popular, que forman parte del sistema de seguridad iraquí. Este aumento de la actividad militar ha provocado que Bagdad convoque en repetidas ocasiones al enviado de Estados Unidos para expresar su descontento frente a estos ataques, lo que refleja la compleja y volátil naturaleza de la situación en Irak.