EE.UU. aumenta a más de 13.000 los objetivos atacados en Irán en ofensiva conjunta con Israel
Desde el 28 de febrero, las fuerzas estadounidenses han llevado a cabo más de 13.000 ataques contra objetivos en Irán, en el marco de la operación 'Furia Épica' que coordina con Israel. La ofensiva, inicialmente sorpresa, ha afectado principalmente instalaciones militares y navales, incluyendo buques, submarinos, centros de mando y producción de drones. Según el Mando Central de EE.UU., más de 155 buques iraníes han sido dañados o destruidos en estos ataques.
Este incremento en las acciones militares forma parte de una estrategia de Washington para desmantelar la estructura de seguridad del régimen iraní, con un énfasis en lugares considerados amenazas inmediatas. La operación ha sido justificada por las autoridades estadounidenses como un esfuerzo por neutralizar capacidades militares relevantes en la región, en un contexto de escalada de tensiones en Oriente Medio.
Irán, por su parte, ha reportado más de 2.000 fallecidos en la ofensiva, incluyendo figuras de alto nivel como el líder supremo, el ayatolá Alí Jamenei, y varios ministros y altos mandos militares. La respuesta iraní ha sido enérgica, con ataques y declaraciones que refuerzan su postura de resistencia frente a lo que consideran una agresión unilateral de EE.UU. y sus aliados.
Este conflicto se inscribe en un contexto político de alta tensión, donde las negociaciones internacionales sobre el programa nuclear iraní se encuentran en un punto crítico. Washington busca fortalecer su posición en la región y presionar a Teherán para limitar su desarrollo nuclear, en un escenario marcado por la incertidumbre y la rivalidad geopolítica.
La operación conjunta refleja las complejidades del equilibrio de poder en Oriente Medio, donde las acciones militares se cruzan con negociaciones diplomáticas y alianzas internacionales. La escalada militar de EE.UU. y Israel, en medio de un proceso de negociaciones, muestra la dificultad de alcanzar una solución pacífica en un entorno caracterizado por intereses contrapuestos y tensiones persistentes.