EE.UU. anticipa el fin de la ofensiva contra Irán en dos semanas, con objetivos nucleares cumplidos
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha declarado que la operación militar conjunta con Israel contra Irán podría concluir en aproximadamente dos semanas, tras afirmar que su principal objetivo, evitar que Teherán posea armas nucleares, ha sido alcanzado. La ofensiva, lanzada de forma sorpresiva, ha marcado un incremento en la tensión en Oriente Medio, en un contexto de negociaciones internacionales y de cambios en la política de EE.UU. hacia la región.
Este anuncio se produce en un momento en el que las autoridades estadounidenses y aliados buscan consolidar un cambio de régimen en Irán, en un escenario donde las negociaciones sobre el programa nuclear persisten en un estado de incertidumbre. La declaración del mandatario refleja también la intención de Washington de justificar su intervención, resaltando el logro de desactivar las capacidades nucleares iraníes, aunque sin reducir el enfoque en una posible transformación política en Teherán.
El trasfondo político de esta ofensiva está ligado a la retirada parcial de EE.UU. del acuerdo nuclear de 2015 y a la política de presión máxima que ha aplicado desde 2018, bajo la administración Trump. La operación militar, además de buscar limitar el programa nuclear iraní, ha sido interpretada como un intento de debilitar la influencia de Irán en la región, incluyendo su apoyo a grupos paramilitares en Siria, Irak y Yemen.
Por su parte, Irán ha condenado en términos duros la ofensiva y ha denunciado una violación de la soberanía, mientras que las autoridades internacionales llaman a la calma y a la reanudación del diálogo diplomático. La comunidad internacional sigue de cerca el desarrollo de estos acontecimientos, que amenazan con desestabilizar aún más una región ya de por sí conflictiva.
En un contexto más amplio, esta escalada militar refuerza las tensiones existentes entre Estados Unidos y Irán, en un escenario donde las negociaciones para revivir el acuerdo nuclear parecen estar estancadas. La posible retirada de EE.UU. de la OTAN, que el propio Trump ha mencionado, refleja también un cambio en la estrategia estadounidense en materia de alianzas internacionales, en un momento de creciente polarización política en el país.