Comunidad Valenciana
- Dirección Calle de Juan Bravo, 38, 28006 Madrid
- Localidad Madrid (Madrid)
- Teléfono 919 99 26 65
- Email info@emera-group.es
- Web emera-group.es/residencias-personas-mayores/residencia-para-personas-mayores-en-madrid-centro-emera-juan-bravo/
Horario
- domingo: De 9:00 a 20:30
- lunes: De 9:00 a 20:30
- martes (Día de la Constitución): De 9:00 a 20:30, El horario podría cambiar
- miércoles: De 9:00 a 20:30
- jueves (Día de la Inmaculada Concepción): De 9:00 a 20:30, El horario podría cambiar
- viernes: De 9:00 a 20:30
- sábado: De 9:00 a 20:30
Opiniones de clientes
Nuestra experiencia en EMERA Juan Bravo has sido verdaderamente excelente y profesional. Mis padres estuvieron residiendo allí y tanto las instalaciones como el personal son magníficos. En cuanto al equipo médico, sanitario y asistencial está debidamente capacitado y prestan sus labores con amor, cariño, mucha mística y pasión. Nunca dejare de recomendar esta residencia a mis conocidos y amigos. Eternamente agradecido con EMERA, en especial con la Dra Sonsoles y el resto de su excelente equipo. Familia Colmenares-Paesano
He estado dos meses por un traumatismo en la pierna y sin poder apoyar. Felicito al personal auxiliar, de cocina, limpieza, mantenimiento, farmacéutico, recepción,médico, directivos y por supuesto enfermería y fisioterapeuta. La calidad profesional y personal de todos ellos, han facilitado mi estancia. También la de sus residentes que me acogieron con cariño. Orgullo para Sonsoles su directora de ayudar a los que por alguna discapacidad temporal o definitiva, necesitamos sitios así para vivir. Muchas gracias a todos los trabajadores por su dedicación y cariño
No la recomiendo. Tras intentar solucionar las cosas, finalmente hemos optado por cambiar a otra residencia con mejores valores. Destacar sobre todo la apatía a la hora de atender no solo al residente, sino también a su familia. Cuando intentas comunicar algo nunca reconocen errores, por tanto, no solucionan. Acudes a la coordinadora Ángela y mala cara. Le pasa la pelota a dirección y la callada por respuesta. El caso es que cuando un día tras otro ves que te falta ropa (casualmente la más vistosa), ves que acostumbran a relajarse con el aseo de los mayores o la calidad de la comida empieza a caer en picado... pues está claro que algo pasa y que empiezan a mirar más por el negocio que por las personas. El contínuo cambio del escaso personal ya da que pensar. Supongo que "para lo que cobro" o "para lo que voy a durar aquí", nadie quiere "mojarse" por los abuelitos. Un año atrás merecía la pena, hoy mejor evitaros el mal trago.