Comunidad Valenciana
- Dirección C. Altos de Cabrejas, 4, 28038 Madrid
- Localidad Madrid (Madrid)
- Teléfono 915 01 40 40
- Web libreeleccion.sanidadmadrid.org/Seleccione/CentroSalud.aspx/2049?Centro-de-Salud-Pe%C3%B1a-PrietaC-Especialidades
Horario
- domingo: Cerrado
- lunes: De 8:00 a 20:00
- martes (Día de la Constitución): De 8:00 a 20:00, El horario podría cambiar
- miércoles: De 8:00 a 20:00
- jueves (Día de la Inmaculada Concepción): De 8:00 a 20:00, El horario podría cambiar
- viernes: De 8:00 a 20:00
- sábado: Cerrado
Opiniones de clientes
Mi experiencia ha sido nefasta, la verdad que el pediatra Antonio Fernando castillo da verguenza! Un señor desagradable que deberia quedarse en su casa y ahorrar el mal rato a los pacientes de oir todas sus negativas y malas contesta. Por señores como este es que se llenan las urgencias ya que a este, porque no me atreveria de llamarlo doctor es cualquier cosa menos eso, no le gusta su trabajo y va de chulo y aburrido... a ver si se esmeran un poco en la selección del que ahí trabaja!!!
Acabo de tener una gran sorpresa con este Centro, lo primero me han cogido el telefono amablemente dos veces a la primera, en mi Centro de Salud actual que es Vicente Soldevilla, en Sierra de Alquife 8, un PERFECTO DESASTRE, el telefono no se coge nunca, y el plazo para que te atiendan está entre 12 y 15 días, lo que significa que cuando tienes la cita o te has curado o has ido a atascar las URGENCIAS o estas muerto, alguién de nuestros increibles póliticos debería darse cuenta y no tirar el dinero que no tenemos. En este Centro me han dicho que dependiendo del médico el plazo podría estar entre 2 y 7 días, con lo que tengo actualmente me parece muy bueno.
Le doy dos estrellas por que la chica con el pelo castaño de recepción a sido muy agradable, pero la Dra Remedios en el turno de mañana de la 1 planta es lo más desagradable que me encontrado nunca . No me a ayudado en nada, me hablaba fatal , se negaba a hacerme un justificante que necesitaba , le enseñe unos análisis que me hizo leerle por no leerlo ella, de vergüenza que la sanidad pública sea asi