Comunidad Valenciana
- Dirección C. la Canal, 6, 26311 Camprovín, La Rioja
- Localidad Camprovín (La Rioja)
- Teléfono 660 55 63 05
- Web la-carpintera-del-abuelo.senderosdesconocidos.top/
Opiniones de clientes
Las fotos no se corresponden con la realidad. La casa tiene algunas carencias. Los baños muy pequeños e incomodos. El jardin descuidado, sin poder utilizar. Los dormitorios de la planta alta sin ventilacion y muy calurosos.
Las experiencia en la carpintería del abuelo ha sido buena. El sitio está muy bien para ir a pasar un fin de semana con la familia y/o amig@s. No hay parquin dentro, así que para aparcar tienes que apañar en alguna pared de alguna casa o en un camino hacia los viñedos que hay al subir la cuesta a mano derecha. Tiene un patio cuco con espacio para mascotas si viajas con ellas y un choco afuera fresquito a la sombra donde se disfruta de cualquier comida y/o cena. En la parte superior hay una terraza donde se puede comer, aunque recomiendo que sea a la mañana el desayuno, porque si vas en verano hace muchísimo calor y no se aguanta. Un poco de incomodidad al saber que el agua de la casa NO es potable, sino que la recogen de agua de lluvia. Por lo que ara beber tienes que salir afuera y en una manguerita en la parte de abajo de un fregadero puedes llenar botellas y/o jarra. Hay utensilios de comida de sobra, solo que a alguna sartén le toca ya ser cambiada (el teflón todo levantado). También añadir en este aspecto que los vasos, platos y todo están en unas estanterías a nivel el suelo, lo cual no me parece muy higiénico... En las fotos había una cortina para taparlos, pero cuando llegamos no había...y cuando pasas la escoba que se levanta polvo y suciedad pues adivinad a dónde va parar. Recomendaría taparla con una cristalera o mismamente con las cortinas que aparecen en las imágenes. Las habitaciones están bien, el colchón, a pesar de ser se muelles es bastante cómodo. En nuestra habitación el baño y la ducha estaban en el mismo habitáculo, pero en los otros estaba la ducha abierta al cuarto un poco escondida en un rincón y había un habitáculo para el retrete. Todo limpio, si que el hecho de que estuviera separado no es muy de mi agrado, sobre todo porque para lavarte los dientes o la car, estás en el baño y si hay alguien durmiendo lo molestas. Todo bien de las habitaciones por lo demás, si que es cierto que varios que somos alérgic@s, notamos los ácaros, pero en cuanto a limpieza se veía bastante bien. Está cerca de rutas por viñedos muy bonitas y cerca hay un bar donde puedes tomar el vermut. El pueblo en sí no es grande pero tiene cosillas interesantes, como las casas pintadas por artistas, que recomiendo callejear y enseguida las encuentras. La anfitriona muy maja, un encanto y muy flexible, así que por lo general la experiencia bastante bien, si que con ciertas mejoras en lo que he comentado anteriormente.
La casa es fenomenal, muy agradable y Sara es una anfitriona estupenda, amable y atenta, es un placer haber disfrutado estos días tan intensamente. Recomendamos la estancia en esta casa, en la que hemos pasado momentos inolvidables y siempre apoyados por Sara (la propietaria).