Comunidad Valenciana
- Dirección Carretera Provincial 271 de Teba P. K. 6.300, 14820, 14820, Córdoba
- Localidad Santa Cruz (Córdoba)
- Teléfono 957 01 53 00
- Email ategua.aaiicc@juntadeandalucia.es
- Web juntadeandalucia.es/cultura/enclaves/enclave-arqueologico-ategua
Opiniones de clientes
Una interesante visita guiada al yacimiento de Ategua, acompañados de la arqueóloga Begoña, que nos hizo ver lo importante que ha sido para todas las culturas que han pasado por aqui, nos dio explicaciones muy detalladas de todo y nos aclaro todas las dudas. El enclave es sencillamente espectacular y se divisan muchos pueblos. Lo recomiendo, por ahora solo abre los fines de semana de diciembre con cita previa.
Es un sitio mágico donde te pones cara a cara con la historia. Desde sus murallas puedes soñar con las huestes de César que esperan agazapadas en la llanura o con que la Junta aporte fondos para excavar e investigar.
Si quieres conocer algo más, continua con la lectura: Su privilegiado enclave, sobre un gran cerro amesetado de reborde granítico, le permite dominar una amplia panorámica. La zona está bien abastecida de agua y constituida por un conjunto de colinas y cimas que alternan con llanos y fértiles huertas y vegas, regadas por el río Guadajoz, el flumen salsum citado por Bellum Hispaniense. Tal vez, el principal punto de abastecimiento de agua a la ciudad fuera la llamada «Fuente de Teba», localizada en un cañaveral existente en la vertiente noroeste del cerro. Los perfiles más abruptos de la loma de Ategua son los del norte y el este; los más accesibles, el sur y el oeste, son también los más próximos al cauce del río Guadajoz, que discurre a menos de un kilómetro, pero aún en estos puntos existen afloramientos graníticos que sirven de protección al sitio arqueológico. Ategua es conocida principalmente por el papel que jugó en las guerras civiles entre pompeyanos y cesarianos, que acabó con la toma de la ciudad por el ejército de César en el año 45 a.C. El yacimiento conserva estructuras de las diversas épocas por las que ha atravesado, tales como la muralla iberorromana, casas, cisternas y templo romanos, fortaleza y zoco islámico, en un claro ejemplo de superposición de ciudades históricas. Los restos constructivos más antiguos de Ategua pertenecen a la fortificación iberorromana, que defiende la totalidad de la cima de la loma y parte de las laderas. Por el lado suroeste, la muralla, de 0,80 metros de anchura y edificada sobre un reborde granítico, se ve complementada por otra línea de fortificación situada un centenar de metros más abajo; esta última, que permanece enterrada y fue localizada por Antonio Blanco, es de más consistencia, 1,70 metros de espesor y es, como la primera, de mampostería. La muralla puede rastrearse, tanto por la topografía del terreno como por las afloraciones aisladas de lienzos, en casi la totalidad del perímetro urbano ibérico. Por el lado oeste, la construcción discurre aproximadamente por la cota 250. En este sector, el de pendiente más pronunciada, es visible un tramo de lienzo de gran espesor y realizado con mampuestos de gran tamaño. La muralla describe por el norte una trayectoria en progresivo ascenso, hasta alcanzar su cota máxima al este de 290 metros. Es éste el sector mejor conservado, donde pueden admirarse lienzos de hasta 3 metros de altura en una complicada organización militar de envergadura. La construcción de las murallas se realizó con piedra granítica de la zona. La técnica edilicia se basa en el empleo de piedras y lajas irregulares colocadas en hileras horizontales en dos paramentos paralelos y en el relleno del espacio interior con piedras y tierra. En las esquinas y en los cimientos se escogieron piedras de mayor tamaño, labradas como sillares. En algunos puntos de la ladera el afloramiento granítico fue aprovechado como cantera, según se aprecia en las entalladuras, aunque no es posible determinar la cronología de esta actividad. En la ladera oeste se conserva uno de los puntos de abastecimiento de agua a la ciudad, la llamada «Fuente de Teba». Se trata de una alberca redonda hecha de sillería y con Caños de plomo. Otros restos visibles de la ciudad pertenecen a época romana y se localizan en la zona alta de la loma, al este, en la acrópolis. Son reconocibles algunas construcciones hidráulicas en el sector oriental: una pequeña cisterna redonda y otra cuadrada, revestidas de opus signinum. Hay otras cisternas ovaladas distribuidas al exterior del recinto islámico que parecen haber sido utilizadas hasta dicha época. Si te gustado, Por favor, Dale un Like, Gracias. Fuentes IAPH, Córdoba-pedia, y Monumental.net