Comunidad Valenciana
- Dirección C. Virgen del Puerto, 25, 39740 Santoña, Cantabria
- Localidad Santoña (Cantabria)
- Teléfono 942 66 01 55
Opiniones de clientes
Es una visita obligatoria si visitas Santoña (Cantabria). El acceso es gratuito. De estilo románico. El altar es precioso y luego tiene varios retablos que son una maravilla.
Es un templo de estilo románico de la primera mitad del siglo XIII. La iglesia fue parte de un monasterio de benedictinos, probablemente erigido en el siglo VIII, en época de la repoblación de la zona. La iglesia actual, del siglo XIII, es un edificio protogótico o de transición. Tiene una planta de tres naves Me ha encantado encontrarla abierta porque era domingo y en años anteriores solo lo hice de noche en un paseo por Santoña. Lo primero que nos encontramos es con una Portada de piedra del año 1611 en forma de arco que da acceso a la entrada del recinto. La patrona titular de la iglesia es la Virgen del Puerto. Se trata de una imagen gótica situada en el altar mayor. La Iglesia cuenta con dos bellos retablos. El primero el de san Pedro del Siglo XVIII. En madera sin policromar en dónde la figura principal es una imagen de San Pedro en Cátedra. Y el de Retablo de San Bartolomé que se encuentra en el tramo norte del crucero. Tiene unas bellas pinturas atribuidas Pieter de Moor pintor flamenco. Una bonita pila bautismal del S. XII tallada de piedra nos encontramos frente el Retablo de San Pedro. La Iglesia cuenta con dos bellos retablos. El primero el de san Pedro del Siglo XVIII. En madera sin policromar en dónde la figura principal es una imagen de San Pedro en Cátedra. Y el de Retablo de San Bartolomé que se encuentra en el tramo norte del crucero. Tiene unas bellas pinturas atribuidas Pieter de Moor pintor flamenco. Una bonita pila bautismal del S. XII tallada de piedra nos encontramos frente el Retablo de San Pedro. También son llamativos los capiteles que muestran diversos temas iconográficos.
Magnifica iglesia del s. XIII, no dejes de visitar su interior. Reconforta, da paz y asombra pensar cuántas generaciones anteriores estuvieron entre sus muros.