Comunidad Valenciana
- Dirección Pl. de la Iglesia, s/nº, 39554 San Sebastián de Garabandal, Cantabria
- Localidad San Sebastián de Garabandal (Cantabria)
- Teléfono 942 72 70 09
- Email j.alcald3@gmail.com
- Web centrogarabandal.org/
Horario
- viernes: De 10:00 a 14:00, De 17:00 a 20:00
- sábado: De 10:00 a 14:00, De 17:00 a 20:00
- domingo: De 10:00 a 14:00, De 17:00 a 20:00
- lunes: De 10:00 a 14:00, De 17:00 a 20:00
- martes: De 10:00 a 14:00, De 17:00 a 20:00
- miércoles: De 10:00 a 14:00, De 17
Opiniones de clientes
Edito, porque no me deja responder: Es Usted un mentiroso y un falta de respeto. Pude haber tosido un par de veces, me ha preguntado y le he dicho que NO estaba enfermo, porque había salido la semana anterior de una gripe. Y ni se le ocurra poner a mi menor hija de 4 años en esto diciendo que también estaba enferma, siendo rotundamente falso. Hay miles de motivos por los que una persona puede toser, empezando por las alergias de primavera (soy alérgico al polen). Las disculpas ofrecidas y la oferta de proyección surgieron para evitar que mi mujer pusiese una reclamación; ¿va a desmentirlo? Sepa Usted, que apela a la consideración y a la "caridad cristiana", que a un lugar como Garabandal acuden miles de personas enfermas en búsqueda de sanación por la intercesión de la Divina Señora, y Usted no es quién para juzgarlo y mucho menos impedirlo. Falta de consideración y de "caridad cristiana" podría considerarse también el que Usted, que también se llama Michael (aunque quien escribe es otra persona), esté en un recinto cerrado, cara al público, sin una mascarilla, norma actualmente vigente. Nosotros, todos, la llevábamos. Usted estaba infringiendo la norma vigente; nosotros, no. Y sí, me retiré del centro porque no fui a Garabandal a tener ningún problema y preferí no decir nada; pero sepa Usted que, aparte de mentir, y aparte de hacer referencia a mi menor hija con mentiras, ha cometido un acto discriminatorio sin ningún motivo y mucho menos prueba alguna. Usted no puede impedirme a mí, ni a nadie, el acceso a ningún sitio por la razón que expone, que vuelvo y le repito: es FALSO. Si vuestra labor es de voluntariado, es algo que concierne solo a vosotros. No voy por la vida preguntando quién es voluntario o no, y quién cobra o no. Eso no es de mi incumbencia. Sin embargo, y ya que que lo expone, igual es que no está muy contento siendo voluntario. Por último: cuando vuelva a hablar de consideración y caridad cristiana, remítase antes a lo que han hecho los grandes personajes de la fe cristiana, entre quienes los enfermos siempre han tenido un sitio muy importante y han sido siempre atendidos y acogidos misericordiosamente. Señor poco atento y menos amable. He salido de una gripe y estoy algo ronco. Entro con mi familia, todos con mascarilla, solos en el centro; este señor, sin mascarilla y sin más, me escucha, me pregunta si estoy enfermo (a lo que respondo que no, obviamente) y, sin más, me dice que no puedo estar allí, que me tengo que ir. Si, el Centro del Peregrino. Evidentemente dejamos todo y nos fuimos. Mil veces mejor entrar en la tienda a 10 metros, con muchas más cosas, muy amables y gustosos de dar información.
Ir a Garabandal no es un viaje fácil, llegue al centro del peregrino en las horas que dice en la pagina que esta abierto y el trato que recibi por parte del voluntario fue supremamente grosero. La persona que debía estar en el turno se ausento y esta persona entro y me dijo que quería, le indique que me interesaba un material e información , empece a mirar los libros pues no los conozco y lo primero que me dice es usted vino a leer o a comprar que hoy era su día libre que llevaba trabajando sin parar muchos días que era voluntario que el no recibía ningún salario solo un plato de comida, después de cruzar una conversación poco agradable apago la luz de la oficina dándome a entender que me saliera. Entiendo que me estaba atendiendo en su día libre pero no creo que esa sea la forma de recibir a los peregrinos que van en busca de un encuento con la Virgen y menos cuando llegar a Garabandal es toda una odisea. Me fui sin conocerla
Un centro muy acogedor. Artículos religiosos preciosos. El responsable Mikel, es una persona muy amable. Predispuesto a explicarte todo lo necesario para que tu estancia sea la mejor experiencia.