Detenido en Israel, activista español eleva su huelga de hambre y deja de beber agua
Saif Abdulkeshek, activista hispano-palestino, ha iniciado una huelga de hambre en protesta por su detención por parte de Israel, en la que además ha dejado de ingerir agua. La detención ocurrió el pasado jueves mientras participaba en la flotilla internacional con destino a Gaza. La organización Adalah informó que tanto Abdulkeshek como otro activista, Thiago Ávila, permanecen en aislamiento tras la negativa de un tribunal israelí a liberarles o modificar la orden de detención.
Estos activistas fueron arrestados en aguas internacionales próximas a Grecia, cuando navegaban en un buque con bandera italiana para entregar ayuda humanitaria a Gaza. La detención ha sido cuestionada por su legalidad, dado que las abogadas argumentan que Israel no tiene jurisdicción para arrestar en aguas internacionales sin una extradición formal. La situación se agrava ante la decisión judicial que prorroga su detención hasta al menos el 10 de mayo.
La protesta del activista, que empezó el 1 de mayo, ha escalado a un rechazo completo de ingesta de líquidos, poniendo en riesgo su salud. La defensa denuncia que el proceso judicial se basa en pruebas secretas y en una interpretación ilegal del derecho internacional, que puede considerarse una forma de secuestro. La comunidad internacional ha expresado preocupación ante la situación de los activistas y las alegaciones de violaciones legales.
El trasfondo político refleja las tensiones en torno a la política israelí respecto a la ayuda humanitaria y la criminalización de las actividades pro-Palestina. La detención de estos activistas se enmarca en una estrategia de control y represión de iniciativas que desafían la narrativa oficial israelí, especialmente en el contexto de la escalada de tensiones en Gaza y Cisjordania.
Este caso ilustra las dificultades de la comunidad internacional para garantizar el respeto del derecho en contextos de conflicto y la vulnerabilidad de los activistas en zonas bajo control israelí. La prolongación de la detención y la grave situación de salud de Abdulkeshek podrían tener repercusiones diplomáticas y en la percepción pública de la política israelí hacia la ayuda humanitaria y la libertad de expresión.
De cara al futuro, la comunidad internacional y las organizaciones de derechos humanos vigilan de cerca este caso, que puede marcar un precedente respecto a la protección de activistas en aguas internacionales y el respeto a las leyes internacionales. La evolución de la situación dependerá en gran medida de las decisiones judiciales y de la presión diplomática que puedan ejercer actores externos en defensa de los derechos de los detenidos.