En un acto significativo desde el Palacio de Miraflores, la presidenta interina de Venezuela, Delcy Rodríguez, realizó un discurso dirigido a la nación para hacer un balance de su gestión en el contexto actual. Este evento se llevó a cabo justo un mes después de la captura de su predecesor, Nicolás Maduro, en un ataque que dejó un trágico saldo de más de un centenar de vidas perdidas y que ha redefinido las relaciones entre Venezuela y Estados Unidos.
Rodríguez subrayó la importancia de establecer un "espacio de encuentro, convivencia democrática y paz" tras asumir la presidencia. Su nombramiento, argumenta, fue respaldado por una decisión del Tribunal Supremo de Justicia, que la designó para el cargo por ser la vicepresidenta de Maduro en un momento crítico para el país.
Durante su intervención, Rodríguez hizo hincapié en que desde su investidura se ha fomentado un diálogo político, liderado por su hermano, Jorge Rodríguez, quien preside la Asamblea Nacional. Además, mencionó la creación de una Comisión de la Revolución por el Sistema de Justicia en Venezuela, y habló sobre la reciente ley de amnistía que se encuentra en proceso de implementación, la cual ha permitido la excarcelación de aproximadamente 700 personas desde inicios de enero, según informes de organizaciones no gubernamentales.
“Nuestra meta es que los poderes Ejecutivo y Legislativo trabajen juntos por el bienestar y la independencia de Venezuela", expresó, añadiendo que se trabaja en iniciativas legislativas que beneficiarían al pueblo. Esta unión es vital para enfrentar los numerosos desafíos que el país atraviesa.
Rodríguez también destacó la aprobación unánime de la ley de hidrocarburos en un nuevo Parlamento, que incluye diferentes voces del panorama político, apuntando a una Venezuela unida en la búsqueda de desarrollo y prosperidad. Esta legislación se considera un paso importante hacia la reactivación económica del país, ofreciendo un marco de seguridad jurídica para las exportaciones de petróleo, a pesar de las restricciones externas que enfrenta la nación.
En otro aspecto, la presidenta interina se refirió a las complejas relaciones con Estados Unidos, subrayando la necesidad de resolver divergencias a través del diálogo diplomático. Afirmó haber mantenido conversaciones con figuras clave de la administración estadounidense, como el presidente Donald Trump y el secretario de Estado Marco Rubio, sugiriendo que el respeto y la legalidad internacional son esenciales para avanzar en este ámbito.
Finalmente, Rodríguez concluyó su discurso haciendo referencia a una reciente marcha en apoyo a la libertad de Maduro y su esposa, Cilia Flores, quienes fueron detenidos el 3 de enero. Resaltó que, a pesar de la calma prevalente en el país, existe un fuerte clamor popular por la liberación del presidente y su familia, reafirmando un compromiso con la paz y la democracia en Venezuela.
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