En la jornada del 3 de diciembre, la Real Federación Española de Fútbol (RFEF) ha tomado la decisión de imponer al Sevilla FC una sanción severa tras los disturbios ocurridos durante el derbi local contra el Real Betis. El Estadio Ramón Sánchez-Pizjuán será cerrado de forma parcial para tres encuentros en respuesta al lanzamiento de objetos desde las gradas hacia los jugadores del equipo rival.
Según lo informado por el Comité de Disciplina, la medida incluye también una multa de 45.000 euros al club sevillista por haber infringido las normas graves estipuladas en el artículo 76.2 del Código Disciplinario de la RFEF. Esta resolución se da en el contexto de la jornada 14 de LaLiga EA Sports, y se justifica por la necesidad de mantener la seguridad en los eventos deportivos.
El Sevilla FC tiene un plazo de 24 horas para informar al Comité sobre los sectores del 'Fondo norte' de donde se originaron los lanzamientos de botellas y mecheros durante los últimos minutos del partido, que obligaron a detener el juego por varios minutos en un momento crítico del encuentro.
En un incidente que se produjo en el minuto 88, el árbitro Munuera Montero se vio obligado a parar el partido durante más de 15 minutos, ante el peligro que representaba una botella que casi impacta en el portero del Betis, Álvaro Valles. A pesar de la interrupción, el marcador finalizó sin cambios, manteniéndose el 0-2 a favor del equipo visitante.
Por otro lado, también se ha decidido sancionar con dos partidos a Isaac Romero. Su expulsión con tarjeta roja en el minuto 84 se debió a una falta violenta desde atrás sobre el jugador Valentín Gómez, considerada por el Comité como un acto fuera de juego, inaceptable dada la naturaleza de la falta.
Newsletter
Entérate de las últimas noticias cómodamente desde tu mail.