China apoya a Pakistán en su rol de mediador para lograr la paz en Irán.
En Madrid, la jornada del 27 de marzo estuvo marcada por una importante conversación entre los ministros de Exteriores de China y Pakistán. Wang Yi, el canciller chino, se comunicó con su par pakistani, Ishaq Dar, para expresar el respaldo de Pekín en la mediación entre Irán y Estados Unidos, en un contexto de creciente tensión tras la reciente ofensiva que tiene lugar en la región junto con Israel.
Durante esta llamada, Wang Yi enfatizó que aunque el camino hacia la paz es complicado, es esencial que se inicien negociaciones para prevenir un mayor derramamiento de sangre en Oriente Próximo. Subrayó la imperativa necesidad de evitar la expansión del conflicto y restaurar la libertad de navegación en el estratégico estrecho de Ormuz.
A lo largo de su diálogo, ambos funcionarios confirmaron su interés en resolver la situación y coincidieron en que tanto China como Pakistán mantienen una postura objetiva y justa sobre el conflicto. Wang elogió los constantes esfuerzos que Pakistán ha realizado para reducir la tensión en la zona.
La comunicación entre ambos países parece fortalecerse, pues China se ha mostrado dispuesta a avanzar en la coordinación estratégica con Pakistán. Ambos países buscarán trabajar conjuntamente para promover la paz y la estabilidad en la región, de acuerdo a la información emitida por la agencia Xinhua.
En este marco, se llegó a un acuerdo para promover, de manera conjunta, un cese al fuego, terminar con el conflicto y reanudar las conversaciones de paz. Además, han manifestado la importancia de garantizar la seguridad de los objetivos no militares y de las rutas marítimas, destacando el papel clave que puede desempeñar Naciones Unidas en este proceso.
Desde el lado de Pakistán, Ishaq Dar reafirmó la vital importancia de restaurar la paz y estabilidad en Oriente Medio y en toda la región. En un mensaje difundido en redes sociales, expresó su compromiso de apoyar todos los esfuerzos orientados a poner fin inmediato a las hostilidades, retomar las negociaciones de paz, proteger a los civiles y asegurar las rutas marítimas, todo ello en consonancia con la Carta de las Naciones Unidas.