• viernes 07 de octubre del 2022
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Cae en España, Rumanía y Bélgica la organización mucho más activa dedicada al hurto de cajeros bancarios utilizando explosivos

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Se le asigna 22 asaltos en Europa, siete de ellos contra bancos españoles del nordoeste peninsular utilizando como base Ribadeo (Lugo)

MADRID, 8 Jul.

La Guardia Civil participó en una operación creada en España, Rumania y Bélgica contra la organización "mucho más activa" en Europa dedicada al hurto de cajeros bancarios automáticos usando artefactos explosivos con pólvora negra. Hay siete detenidos por 22 asaltos desde 2019 en distintas países de europa, siete de ellos en pequeños ayuntamientos del nordoeste español merced a una base logística instalada en Ribadeo (Lugo).

Entre los detenidos está entre los líderes de este conjunto delictivo, de origen rumano, que tenía enorme experiencia en la manipulación de substancias fulminantes. La banda utilizaba pólvora negra que introducían en España desde terceros países y los últimos registros se realizaron hace un par de semanas, según apuntan fuentes de la Guardia Civil.

La Guardia Civil le asigna al conjunto siete ataques a entidades bancarias en España y otros 15 en España, Suiza, Alemania, Bélgica, Luxemburgo y Francia, con un importe superior al millón y medio de euros sustraídos. También se han esclarecido 18 delitos relacionados con el hurto de automóviles y otros latrocinios de manera fuerte en diferentes compañías españolas, realizados de forma simultánea a los delitos primordiales.

La organización actuaba en el nordoeste peninsular empleando células operativas itinerantes, teniendo en Ribadeo (Lugo) una rama logística. En octubre, en verdad, fuentes de la Guardia Civil ahora adelantaron que en este ayuntamiento gallego se había detenido a 2 personas y otras tres en Oviedo. Los agentes advirtieron que deseaban accionar por localidades cántabras y asturianas, fijando al final su siguiente propósito en San Claudio (Oviedo).

En este ayuntamiento los pertenecientes de la banda fueron detenidos tras substraer un vehículo de un concesionario, desplazándose a continuación al propósito elegido para, tras agredir un cajero, escapar del sitio con un botín de 48.000 euros. Estos detenidos de la considerada como la célula mucho más dañina derivó en otras detenciones en Torrejón de Ardoz (La capital de españa), tal como en Bélgica y Rumanía.

La investigación ha constatado que la organización elegía predominantemente cajeros del localidades con menor supervisión policial y con ingreso veloz a enormes vías de comunicación para hacer más simple su escapada. Los supuestos criminales, además de esto, abandonaban con cierta frecuencia el país donde habían cometido el hurto una vez realizado.

Entre el material intervenido, por servirnos de un ejemplo en Torrejón de Ardoz, resaltan prendas de uniformidad de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, tal como fundas de chalecos antibalas. También se ha incautado de medios profesionales de balizamiento muy avanzados o cámaras IP dispuestas para esconder en medios enmascarados.

El procedimiento empleado en los asaltos a cajeros era el popular como "Pala de Pizzero", ocasionando graves daños en las construcciones de las edificaciones que cobijaban a las sucursales atacadas. La proporción de explosivo utilizada llegaba muchas veces a generar daños en el resto del edificio donde se alojaba la entidad bancaria.

La 'Operación Berthelot', donde participó la Unidad Central Operativa (UCO) al lado de la Unidad Orgánica de Policía Judicial de la Comandancia de León, se inició en España en 2020 tras un ataque con explosivos sobre una sucursal bancaria en el ayuntamiento leonés de Toral de los Vados, una población de menos de 2 mil pobladores.

El explosivo y el 'modus operandi' coincidía con otras acciones afines en Europa, asimismo en la utilización de un vehículo antes robado para agredir la entidad bancaria y, más tarde, abandonarlo esparciendo íntegramente su interior con un extintor para evitar cualquier identificación de sus autores.

La investigación en España fué apuntada por el Juzgado de Primera Instancia y también Instrucción número 6 de Ponferrada y la Fiscalía de esa ciudad, y llevada a cabo por el Equipo Contra el Crimen Organizado (ECO-Galicia) de la UCO de la Guardia Civil, la Unidad Orgánica de Policía Judicial de León y Unidad Técnica de Policía Judicial, bajo coordinación de EUROPOL y EUROJUST.