• sbado 24 de septiembre del 2022
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Bruselas desea poder obligar a priorizar producciones clave y reservas nacionales en casos de urgencia

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BRUSELAS, 19 Sep.

La Comisión Europea ha pedido este lunes poderes de urgencia para lograr obligar a las compañías en suelo europeo a priorizar ciertas producciones o imponer a los Estados integrante el almacenamiento de recursos básicos en ocasiones de urgencia, para eludir crisis de abastecimiento como ocurrió con las máscaras y otros productos fundamentales a lo largo de la pandemia de coronavirus, en el momento en que ciertos países integrante impidieron el paso de mercancías a otros asociados.

"La Covid nos enseñó que el Mercado Único no es especial. Es fuerte pero no inexorable, las medidas unilaterales y la carencia de transparencia dañaron la libre circulación de mercancías en el momento en que mucho más lo precisábamos", ha advertido en una rueda de prensa en Bruselas la vicepresidenta social responsable de Competencia, Margrethe Vestager, al rememorar de qué forma ciertos Estados integrante impidieron la exportación de material sanitario fundamental a países asociados en las primeras semanas de crisis.

Por ello Bruselas ofrece en este momento hacer un nuevo instrumento de urgencia para intervenir en el mercado interior que deje una contestación ordenada basado en una escala de peligro, con diferentes medidas en función de si hablamos de una etapa de "preparación, de alarma o de urgencia".

De este modo, el paso inicial radica en tener una red de coordinación y comunicación entre Estados integrante y Comisión Europea para tener proyectos de contingencia correctos antes que el bloque se halle en situación de urgencia.

Si la crisis transporta a una situación de alarma para el buen desempeño del mercado único, los Estados integrante a través de Bruselas van a deber supervisar las cadenas de suministro para asegurar que hay reservas suficientes de los recursos considerados fundamentales y asimismo que no hay óbices a su libre circulación por el espacio común.

En esta etapa de supervisión, el Ejecutivo comunitario desea poder determinar las categorías de recursos de los que deberían formarse reservas estratégicas y poder pedir a los Estados integrantes información sobre sus reservas, coordinar sus sacrificios, canjear información y llevar a cabo listas de objetivos. En caso de no llegar a los escenarios de almacenaje deseados, Bruselas podría imponer a uno o múltiples países integrante objetivos precisos de almacenaje.

Finalmente, si el ámbito es el de una urgencia por carecer de suministro o inconvenientes en la distribución, los Estados integrante van a tener contraindicado adoptar limitaciones al movimiento de mercancías salvo en ocasiones "inusuales" y justificadas.

Además, Bruselas va a poder sugerir a los Estados integrantes que aseguren la disponibilidad de ciertas producciones facilitando la ampliación o la reorientación de las plantas de producción o acelerando la concesión de privilegios para esos recursos, tal como que posibiliten la distribución de reservas estratégicas de forma concreta.

En el marco de urgencia, la iniciativa social, que ha de ser aún negociada entre los Veintisiete y la Eurocámara, aboga por ofrecer poderes a la Comisión para soliciar información a las compañías y para solicitarles que prioricen pedidos clave en situación de crisis, una petición reservada a ocasiones inusuales pero que las compañías solo van a poder negar si prueban "causas graves" que justifiquen la negativa o se expondrán a sanciones.