• martes 07 de febrero del 2023
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Braverman reconoce haber infringido los protocolos de seguridad en hasta seis oportunidades

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MADRID, 31 Oct.

La ministra del Interior de Reino Unido, Suella Braverman, ha reconocido este lunes en una carta mandada al Comité Selecto de Asuntos Internos que se brincó los protocolos de seguridad en hasta seis oportunidades en un contexto singularmente especial por la errada política económica que provocó la salida de la ex- primera ministra británica Liz Truss.

"Envié documentos oficiales desde mi mail del Gobierno a mi dirección de mail personal en seis oportunidades", ha detallado en su carta Braverman, quien, tras renunciar por haber reconocido una primera infracción, volvió a ocupar el cargo de ministra del Interior con el nuevo 'premier', Rishi Sunak.

De este modo, tras disculparse de nuevo por estas infracciones, que la hicieron renunciar en la época de octubre, ha justificado que su razón para mandar estos correos a su teléfono personal radica en que a veces hacía asambleas virtuales o entrevistas similares con su trabajo mientras que estaba de viaje.

"No fue viable emplear un solo dispositivo para efectuar las asambleas y leer los documentos al tiempo", dijo, añadiendo que, "ocasional y extraordinariamente", empleó este procedimiento para lograr leer documentos para "efectuar negocios fundamentales".

Braverman abandonó el 18 de octubre el gabinete de Liz Truss, solamente un par de días antes que la jefe de Gobierno anunciara su salida. La ministra atribuyó entonces su dimisión a un inconveniente "de índole burocrática" tras admitir que había enviado desde su correo personal "una parte de un deber político" sobre migración a otro parlamentario.

La ministra del Interior dimitió tras especificar que el receptor del e-mail era un parlamentario de "seguridad", si bien remarcó que la manera en la que esta información fue transferida formaba "una infracción técnica de las reglas".

Braverman asimismo mencionó a que el Ejecutivo británico pasaba momentáneamente "tumultuoso" y que tenía "preocupación" sobre la dirección del gobierno de la exministra Truss que, ha dicho, rompió "promesas clave", singularmente en el ámbito de la migración.

Así, destacó la relevancia de asumir los fallos y apartarse, sin aguardar a que los inconvenientes se resuelvan "por arte de birlibirloque", dando a comprender que la salida tenía un marcado ingrediente de malestar hacia la administración de Truss, algo que Braverman jamás llegó a admitir de viva voz.

La ministra del Interior asimismo produjo polémica tras garantizar que su "sueño", su "obsesión", era ver de qué manera un avión deporta hacia Ruanda a quienes solicitan asilo en Reino Unido, con relación a la medida migratoria con la que Londres quiere mandar al país africano a quienes lleguen irregularmente al país mientras que resuelven qué realizar con sus peticiones.