• martes 27 de septiembre del 2022
728 x 90

Borrell solicita unidad a los Veintisiete para convenir la restricción de visados a los turistas rusos

img

BRUSELAS, 31 Ago.

El Alto Representante de la Unión Europea para Política Exterior, Josep Borrell, ha solicitado este miércoles unidad a los Veintisiete para enfrentar el enfrentamiento sobre limitar los visados a los turistas rusos, un tema que se muestra como la próxima medida de represalia contra Rusia por la guerra en Ucrania pero cuya adopción crea divisiones entre los Estados integrantes.

"Hay diferentes situaciones y voy a trabajar para tener unidad y una situación común. No tenemos la posibilidad de dejarnos estar divididos en esto", ha reconocido el jefe de la diplomacia social en afirmaciones desde Praga, República Checa, donde los ministros de Exteriores sostienen una asamblea informal donde van a tratar la situación en Ucrania, las secuelas de la guerra y la relación futura con Moscú.

Más allá de la brecha entre Estados integrantes, Borrell espera que por lo menos la asamblea ayuda para lograr un convenio político sobre esta cuestión. Eso sí, cobra fuerza la opción de suspender el acuerdo de facilitación de visados con Rusia, que sería el punto de acercamiento entre Estados integrantes que solicitan una prohibición total y los que demandan ser mucho más selectivos.

En este sentido, el ministro de Exteriores checo, Jan Lipavski, ha apuntado a la opción de limitar el número de visados y ha recordado que la idea del acuerdo de facilitación de visados de la UE con Rusia es fomentar las buenas relaciones. "Y Rusia no desea buenas relaciones", ha señalado.

Para Lipavski esta medida mandaría un "mensaje fuerte" a Moscú y atacaría de forma directa a la élite rusa que se favorece del Gobierno de Vladimir Putin. En cuanto a las diferencias entre los Veintisiete, se mostró ilusionado con encontrar una solución que persuada a todos y cada uno de los asociados de europa y que, en la situacion de los países bálticos, suponga una "solución práctica" a la situación que viven, al recibir a una cantidad enorme de turistas rusos que llegan por carretera para entonces viajar al resto de Europa.

Si da el paso, la UE pondría fin al acuerdo de facilitación de visados suscrito con Rusia en 2007, que en la práctica supondría complicar y encarecer el desarrollo para su obtención aparte de acrecentar el tiempo de espera para esto.