Bordalás recibe dos partidos de suspensión y el RCDE Stadium enfrenta un cierre parcial.
En la jornada más reciente de LaLiga EA Sports, el Comité de Disciplina de la Real Federación Española de Fútbol (RFEF) tomó importantes decisiones que afectan a varios involucrados en el conflicto del derbi madrileño. El resultado más destacado fue la resolución de solo un partido de suspensión para el jugador del Real Madrid, Fede Valverde, tras su expulsión en el enfrentamiento del pasado domingo.
La controversia surgió de una acción violenta de Valverde hacia el jugador del Atlético de Madrid, Álex Baena, que culminó en la tarjeta roja. Sin embargo, el Comité decidió considerar que la agresión ocurrió "por producirse de manera violenta con ocasión del juego", lo que resultó en una sanción menos severa de lo esperado.
En contraste, el técnico del Getafe, José Bordalás, se enfrentará a una sanción de dos partidos. Bordalás fue expulsado en el mismo encuentro que su equipo logró una victoria por 1-2 frente al Espanyol, debido a su "conducta contraria al buen orden" y las vehementes protestas hacia el árbitro. Como consecuencia, su equipo también fue penalizado, recibiendo el castigo del cierre parcial del RCDE Stadium por los incidentes en la grada.
El informe del árbitro reveló un comportamiento inapropiado de algunos aficionados, quienes arrojaron agua hacia Bordalás en dos ocasiones: justo tras su expulsión y al final del partido mientras el entrenador se retiraba a los vestuarios. Este comportamiento llevó al Comité de Disciplina a aplicar una multa y cerrar parcialmente las instalaciones del Espanyol por un partido, considerando la alteración grave del orden en el encuentro.
La RFEF requirió al Espanyol que, en un plazo de 24 horas, informe sobre los sectores del estadio desde donde se lanzaron los objetos mencionados. Esta medida se enmarca dentro de un esfuerzo por garantizar un clima de seguridad y orden en los eventos deportivos, al tiempo que se castiga cualquier comportamiento que atente contra la deportividad.