Crónica España.

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Bolsonaro se defiende alegando "alucinación" y "paranoia" tras intentar retirar la tobillera.

Bolsonaro se defiende alegando

En un polémico acontecimiento judicial que tuvo lugar en Madrid, la audiencia de custodia del expresidente brasileño Jair Bolsonaro resultó en la ratificación de su detención preventiva. Bolsonaro, quien alega haber experimentado episodios de “alucinación” y “paranoia”, intentó manipular su tobillera de vigilancia en un intento por evitar su arresto.

Durante el proceso, un testigo declaró que el exmandatario creía que había un dispositivo de escucha en el equipo de monitoreo y, por ello, intentó abrir su tapa utilizando un soldador. La jueza Luciana Yuki Fugishita Sorrentino, responsable del caso y colaboradora del juez del Tribunal Supremo Federal Alexandre de Moraes, dictaminó que no hubo irregularidades en la actuación policial y que se respetaron los protocolos establecidos.

Bolsonaro insistió en la audiencia que no había tenido antecedentes de problemas similares y justificó su comportamiento por un nuevo medicamento que comenzó a tomar días antes de su arresto. Aseguró que las interacciones de estos fármacos le causaron una paranoia temporal, aunque rechazó que su intención fuese escapar de la vigilancia que se estaba llevando a cabo en su favor a pocos metros de su vivienda.

En respuesta a las acusaciones, también afirmó que no había ninguna posibilidad de que pudiera escapar, ya que la concentración de apoyo a su persona se encontraba a una distancia considerable. En un video admitió que su curiosidad lo llevó a manipular el dispositivo de la tobillera, un suceso que salió a la luz luego de su detención bajo la orden de De Moraes, quien alegó un potencial riesgo de fuga ante la cercanía de embajadas influyentes.

La reacción del actual presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, quien se encontraba en Sudáfrica para asistir a la cumbre del G20, fue directa. Recordó a la opinión pública que la detención de Bolsonaro es bien conocida y está relacionada con su condena por un intento de golpe de Estado. Lula subrayó que la justicia ha emitido su veredicto después de un extenso período de investigación.

Un comentario más contundente provino del portavoz del Partido de los Trabajadores (PT), Lindbergh Farias, quien celebró la detención como un triunfo del sistema judicial en el contexto de la trama golpista que envuelve a Bolsonaro. Su mensaje en redes sociales reflejó la satisfacción del partido por este desarrollo.

Bolsonaro enfrenta una severa condena de 27 años y tres meses de prisión por sus acciones en un intento de perpetuarse en el poder, con múltiples cargos, incluyendo golpe de Estado y la conformación de una organización criminal. Desde el 4 de agosto, el expresidente cumple con arresto domiciliario mientras se valoran los recursos contra su sentencia.

La pena que enfrenta incluye una inhabilitación que podría extenderse incluso hasta ocho años después de haber cumplido su condena. Esto significa que, a menos que se consideren reducciones, el expresidente no podría presenciar su rehabilitación política hasta el año 2060, cuando hipotéticamente tendría 105 años.