• domingo 25 de septiembre del 2022
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Belarra expresa su "repulsa" a los "actos salvajes" en Peal de Becerro, en un acto de recuerdo del asesinato en masa gitano

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MADRID, 28 Jul.

La ministra de Derechos Sociales y Agenda 2030, Ione Belarra, ha manifestado su "mucho más enérgica repulsa" a los "actos salvajes y coartes" que están tolerando familias gitanas de Peal de Becerro (Jaén) tras la desaparición por arma blanca de un joven que tenía un trabajo de portero en un pub de la ciudad.

"No puedo dejar de referirme a los horribles hechos vividos en Peal de Becerro, en Jaén. Toda mi solidaridad y acompañamiento a la familia y amigos del joven fallecido pero asimismo mi mucho más enérgica repulsa a los actos salvajes y coartes que están tolerando las familias gitanas que nada tienen relación con un hecho tan horrible", ha subrayado la ministra de Derechos Sociales.

Así se pronounció Ione Belarra este jueves a lo largo de su intervención instantaneamente de conmemoración del Samudaripen, en recuerdo de las víctimas gitanas del asesinato en masa nazi, que tuvo sitio en el Real Jardín Botánico de La capital de españa.

La ministra ha precisado que es imposible dejar que "personas inocentes sean culpabilizadas por su etnia y se vean obligadas a escapar de sus viviendas", como ocurrió en Peal de Becerro, donde, tras una manifestación por la desaparición del joven, un conjunto de individuos se dirigió a una calle donde viven familias de etnia gitana y sin conexión con los detenidos ocasionando daños a múltiples casas.

"No tenemos ganas altercados que nos recuerden a los que padecieron las familias gitanas en Martos, en 1986", ha añadido Belarra, refiriéndose a los hechos sucedidos en esta ciudad, asimismo de la provincia de Jaén, hace 34 años en el momento en que unos 200 vecinos rociaron con gasolina y también incendiaron treinta casas de familias gitanas.

La ministra hizo estas afirmaciones en el marco del acto institucional de conmemoración del Samudaripen, que es como se conoce al asesinato en masa del Pueblo Gitano a lo largo de la Segunda Guerra Mundial.

La ministra ha señalado que este acontecimiento es, "más que nada, un acto de memoria, dignidad y justicia con el pueblo gitano" pero asimismo un "ademán de rebeldía contra esos que desearon, procuraron y no consiguieron aniquilar al pueblo gitano".

Además, el sitio escogido para el acto del año en curso tiene un concepto, así como ha apuntado Belarra, puesto que el Jardín Botánico fue fundado por Fernando VI, que ordenó la prisión general de los gitanos en 1749. "Nuestra presencia el día de hoy aquí es símbolo de la resistencia del pueblo gitano", enfatizó la ministra.

También ha recordado el "trágico" 2 de agosto de 1944, en el momento en que los nazis aniquilaron en Auschwitz el llamado campo de las familias gitanas, una fecha que estuvo antecedida por "años de homicidos y crueldades". Cientos de cientos de personas gitanas fueron exterminadas en los campos nazis, deportadas, separadas de sus familias o sometidas a esterilización y ensayos médicos.

Además, tras la caída del nazismo, Belarra ha señalado que el pueblo gitano debió continuar peleando, en un caso así, contra "el silencio y la olvida" ya que en los juicios de Núremberg los sobrevivientes gitanos no fueron llamados a declarar y se les negó la categoría de víctimas raciales.

Si bien, la ministra indicó que el planeta se "equivocaría" si "circunscribiera el antigitanismo solo a sus capítulos mucho más espantosos", y ha remarcado que aún el día de hoy los gitanos y gitanas prosiguen encontrando "discriminación en su día a día", en el momento en que van a la calle y deben aguantar "miradas de desconfianza" o en el momento en que desean localizar una casa o un trabajo. A esto se aúna el "alegato de odio alimentado con colosal irresponsabilidad por ciertas situaciones políticas", según ha añadido.

Por ello, se ha puesto en compromiso a proseguir haciendo un trabajo desde el Gobierno para eliminar el antigitanismo, on line con ciertos logros ahora logrados como que el antigitanismo sea reconocido como delito de odio o como la Estrategia nacional para la igualdad y también inclusión del pueblo gitano.