• jueves 08 de diciembre del 2022
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BBVA, Santander y CaixaBank, entre los bancos mundiales menos expuestos a comburentes fósiles, según Asufin

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MADRID, 4 Oct.

BBVA, Santander y CaixaBank tienen en sus cómputos en torno a 30.200 millones de euros en activos vinculados a comburentes fósiles, lo que piensa el 1,12% de sus activos totales, en oposición al 1,05% de la media de la Unión Europea (UE), y al 1,47% de la media mundial, según una investigación de Finance Watch, organización europea de la que forma parte Asufin.

De este modo, las tres entidades se hallarían entre las menos expuestas a este género de comburentes en el mundo entero. En este sentido, el estudio recopila que los 60 bancos mucho más enormes de todo el mundo por número de activos --22 de ellos de la Unión Europea-- tienen unos 1,35 billones de dólares estadounidenses (cerca de 1,38 billones de euros) expuestos a comburentes fósiles.

A través de un aviso, Asufin enseña que los comburentes fósiles son el aspecto que "mucho más está ayudando" a apresurar el cambio climático y que muchas de estas inversiones "deberán ser descartadas" antes del final de su historia económica, en el contexto de la transición a una economía sostenible. "Se transformarán en activos cautivos y van a perder su valor, lo que va a suponer pérdidas para los bancos que los financien", enseña la asociación, que mantiene que estas pérdidas "podrían desequilibrar el sistema de finanzas en su grupo", ocasionando "otra crisis financiera".

En este sentido, el estudio de Finance Watch recopila que la exposición de los bancos mundiales a activos firmes en comburentes fósiles en sí mismos --y sin contabilizar otros campos de la cadena que producirían enormes emisiones-- es "prácticamente semejante" a la exposición de todo el sistema de finanzas a los préstamos 'subprime' antes de la crisis financiera mundial de 2007-2008. Al respecto, Asufin admite que entre los comburentes fósiles y los préstamos 'subprime' hay "evidentes diferencias estructurales", hay aspectos en común entre la situación de entonces y la presente.

El estudio apunta que utilizar una ponderación del peligro del 150% a los activos de los bancos que estén expuestos al peligro de crédito de los comburentes fósiles "requeriría de media un capital agregada semejante a unos tres o cinco meses" de los resultados positivos de los bancos analizados en 2021.

Estas cantidades suponen que el capital agregada medio por banco ascendería a 2.690 millones de euros, el semejante al 2,85% del patrimonio neto de hoy de los bancos --a 31 de diciembre de 2021-- o a 3,42 meses de sus capital netos en 2021.

Para la situacion español, los tres primordiales bancos precisarían recaudar un capital agregada de 1.400 millones de euros para utilizar una ponderación de peligro mucho más elevada a sus activos vinculados a
comburentes fósiles. Asufin cree que podrían lograrlo en unos 2,99 meses a través de una retención de provecho "dada la rentabilidad" de estas entidades.

Asufin resalta que, en los años siguientes a la crisis financiera mundial, los bancos colectaron una "cantidad considerable de capital" en un período de 18 a 24 meses "sin achicar sus concesiones de préstamos ni
sus activos totales", a través de una combinación de provecho retenidos y de la app de mayores diferenciales para los préstamos.

El capital agregada preciso para esta iniciativa sería "bastante menor" y equivaldrían a la retención de "solo un período de tres meses de provecho", si bien en la práctica los bancos tendrían mucho más período para contestar, en tanto que comunmente este género de medidas se aplican de manera gradual a lo largo de periodos mucho más largos, según mantiene la asociación.

Así, asegura que esta novedosa brecha de capital "podría salvarse muy de forma fácil" a través de la retención de provecho en el transcurso de un intérvalo de tiempo conveniente, sin achicar por este motivo la aptitud de concesión de préstamos, lo que es esencial "para asegurar una transición sostenible".

"Esto no impediría que los bancos concediesen préstamos a los clientes del servicio del ámbito de los comburentes fósiles, a pesar de que los bancos deberían ingresar una prima de peligro mucho más alta en sus préstamos para contabilizar los peligros socios", añade Asufin.

La asociación cree que la presente revisión legislativa de las reglas prudenciales bancarias (el Reglamento y la Directiva sobre Requisitos de Capital) que está haciendo la Unión Europea es una "ocasión única" para ingresar una ponderación de peligro sectorial para las exposiciones al peligro de crédito de los comburentes fósiles.

"Mucho más adelante, los supervisores deberían trabajar con los bancos para utilizar los cambios de forma gradual durante un intérvalo de tiempo conveniente", concluye Asufin.