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Economía 27 de Marzo de 2026 · 12:00h 4 min de lectura

Banco de España ajusta proyecciones: PIB 2026 al 2,3% y inflación al 3%.

En un informe reciente, el Banco de España ha ajustado sus proyecciones económicas, elevando ligeramente las expectativas de crecimiento del PIB para 2026 al 2,3%. Sin embargo, ha recortado las previsiones para 2027 en dos décimas, quedando en 1,7%, y ha efectuado un giro en sus estimaciones inflacionarias, estimando una inflación del 3% para este año y del 2,5% para el siguiente.

Este nuevo análisis, divulgado el pasado viernes, se enmarca dentro de un contexto de gran incertidumbre, provocada en parte por la evolución del conflicto en Oriente Medio, que afecta los mercados y la economía global.

Según el Banco de España, la economía española ha mostrado un dinamismo superior al anticipado, especialmente durante el último trimestre de 2025 y los primeros meses de 2026. Esto inicialmente auguraba un crecimiento del PIB en 2026 mayor al esperado, pero las tensiones internacionales han moderado esa proyección.

Con este panorama, la expansión del PIB se mantiene en un 2,3% para 2026, después de haber considerado un ajuste previo al conflicto que podría haberlo elevado a un 2,4%. El informe también detalla que el efecto negativo de la guerra (-0,4 puntos) será parcialmente contrarrestado por las medidas fiscales del Gobierno, que sumarían +0,3 puntos al crecimiento.

Para 2027, el escenario a la baja se debe a la agudización de los problemas en el entorno exterior y la retirada del impulso fiscal, lo que condiciona una tasa de crecimiento del 1,7%, inferior a las anteriores proyecciones.

En cuanto a la inflación, la tasa general media se espera que alcance el 3% en 2026, lo que representa un incremento significativo respecto a las proyecciones del trimestre anterior. La inflación subyacente también se sitúa en un nivel superior, con un 2,7% proyectado para el próximo año.

Este aumento en la inflación, que viene influenciado tanto por el reciente comportamiento del mercado energético como por factores globales, se verá compensado, aunque en parte, por la reducción previsible de la carga fiscal sobre la energía que ya ha sido aprobada en el Parlamento.

De igual manera, el Banco de España ha señalado que el impacto del choque energético podría provocar un aumento adicional en la inflación en la segunda mitad de este año, lo cual podría llevar la tasa inflacionaria a aproximadamente un 3,3% al cierre de 2026.

Durante 2027, la inflación general y subyacente podrían alcanzar el 2,5% y el 2,7%, respectivamente, reflejando un clima de precios en alza debido a los costes de los combustibles, la eliminación de subsidios de transporte, y ajustes fiscales esperados en el futuro.

El Banco de España ha modelado una serie de escenarios alternativos que consideran varios factores, desde la persistencia de las disrupciones energéticas hasta la volatilidad en los mercados financieros. En un contexto adverso, donde los precios del petróleo y la electricidad suban de manera significativa, el PIB podría limitar su crecimiento a un 2,2% en 2026 y un 1,5% en 2027, con inflaciones que escalarían hasta el 3,9% y el 2% respectivamente.

En un escenario más dominado por la duración e intensidad de los conflictos bélicos, se anticipa que la actividad económica podría crecer solo un 1,9% en 2026 y un 1,1% en 2027, con tasas de inflación que se elevarían a niveles preocupantes del 5,9% y el 3,2% en esos años.

Por otra parte, se prevé un desaceleramiento en la creación de empleo, con un incremento del 2,2% en 2026 y solo un 1,3% en 2027, a pesar de que la productividad podría mejorar ligeramente hacia finales de este último año, acercándose a su promedio histórico.

La tasa de desempleo, aunque continuará disminuyendo, lo hará a un ritmo más lento, proyectándose en un 9,9% para 2026 y un 9,6% para 2027. El Banco de España enfatiza que la persistencia de las tensiones en el mercado laboral podría llevar a un incremento en las remuneraciones, que se espera aumenten un 4,1% en 2026 y un 3,9% en 2027.

En el horizonte fiscal, el Banco de España prevé que el déficit público se sitúe en un 2,3% para ambos años, con un impulso temporal derivado del paquete anticrisis del Gobierno. Sin embargo, la revalorización de pensiones por la inflación planteará nuevas restricciones en la mejora del déficit.

Las proyecciones sobre la deuda pública se ajustan ante un mayor crecimiento nominal del PIB, con expectativas que indican una subida al 99,2% en 2026 y una bajada al 98,1% en 2027. Existe una preocupación por el incremento de gastos que podrían superar los límites establecidos por la normativa fiscal europea, lo que requerirá una vigilancia cuidadosa para evitar desvíos en los próximos años.

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