• jueves 08 de diciembre del 2022
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Bagdad procura recobrar la normalidad tras la retirada del movimiento 'sadrista' de la Zona Verde

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MADRID, 30 Ago.

El presidente iraquí, Mostafá al Kazemi, ha ordenado abrir el puente colgante en el centro de la ciudad más importante, Bagdad, una vez que el movimiento 'sadrista' haya finalizado su retirada de la Zona Verde, donde están las sedes gubernativos y diplomáticas.

El Mando de Operaciones Conjuntas, tras alzar el toque de queda en Bagdad y el resto provincias iraquíes, ha ordenado terminar al estado de alarma máxima después de los graves combates vividos en la ciudad más importante, que dejaron cerca de 30 fallecidos, siendo la mayor parte de los muertos similares al influyente clérigo chií Muqtada al Sadr.

Asimismo, las autoridades iraníes han comunicado, una vez que la situación vuelva a una relativa normalidad, la apertura de su frontera con Irak, si bien de momento continúa clausurada esperando de que se logre asegurar la seguridad en el país, según ha recogido la agencia de novedades IRNA.

Por otro lado, el Ministerio de Educación anunció que se reiniciará mañana el horario laboral oficial en las instituciones educativas --universidades, institutos y también institutos-- de todas y cada una de las gobernaciones, según ha recogido la agencia de novedades NINA.

El clérigo chií Muqtada al Sadr, tras retirarse de la política de manera oficial, ha ante este martes un ultimátum a los participantes de la manifestación a fin de que se retiren en menos de una hora de la Zona Verde de la ciudad más importante, tras lo que la multitud comenzó a dejar el sitio.

Antes de comunicar a sus incondicionales de que se retirasen en menos de una hora, el clérigo chií había iniciado una huelga de apetito para soliciar el objetivo de la crueldad en el país, que había decretado un toque de queda en todo el país que más tarde fué levantado.

Miembros de la milicia Saraya al Salam, que apoya a Al Sadr, han protagonizado combates en las últimas horas con las milicias apoyadas por Irán y publicaron granadas en los aledaños de la Zona Verde de la ciudad más importante.

Las fuerzas de seguridad han usado gases lacrimógenos y asimismo fuego real para contener a los participantes de la manifestación, antes que los mandatarios políticos apelasen a la contención de todas y cada una de las partes. Entre las instituciones asaltadas estaba el edificio que aloja la oficina del presidente.

Al Sadr, que llevaba semanas movilizando a sus centenares de miles de simpatizantes en Bagdad hasta el punto de haber tomado en un par de ocasiones el Parlamento, demandaba la convocatoria de novedosas selecciones tras diez meses de fracaso para conformar Gobierno.