Aumentan las incautaciones de éxtasis y hachís en 2025, mientras caen las de cocaína
En 2025, las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado (FCSE) incautaron cerca de 370 toneladas de drogas en España. Entre ellas, las pastillas de éxtasis aumentaron un 40,78%, y el hachís un 29,14%. En cambio, los decomisos de cocaína descendieron un 37,82%, situándose en 77.010 kilos. La marihuana también sufrió una reducción del 16,16% en las incautaciones, con 35.458 kilos intervenidos.
Este cambio en el patrón de incautaciones refleja un contexto de adaptación de las mafias a los controles policiales. Mientras que las operaciones contra rutas marítimas y puertos españoles han logrado reducir significativamente la cocaína, las organizaciones delictivas han intensificado el uso de diferentes métodos para traficar hachís y MDMA, diversificando sus vías de entrada y distribución en el país.
Desde el Gobierno, se señala que estas tendencias responden a una estrategia policial que ha endurecido la vigilancia en puertos y costas, incluyendo la prohibición de 'narcolanchas' en 2018 y nuevas penalizaciones para el 'petaqueo'. Sin embargo, el incremento de drogas sintéticas en el mercado clandestino evidencia la necesidad de seguir perfeccionando los mecanismos de control y vigilancia.
El análisis del informe también revela una mayor presencia de sustancias como el óxido nitroso, ketamina y tusi, que muestran un crecimiento exponencial en incautaciones. Esto indica una evolución en las preferencias del mercado ilícito y plantea nuevos desafíos para las políticas de prevención y control en el ámbito juvenil.
En el plano judicial y policial, en 2025 se produjeron menos detenciones por delitos relacionados con drogas, aunque las denuncias aumentaron ligeramente. La eficiencia en la desarticulación de redes sigue siendo una prioridad para las autoridades, que mantienen líneas abiertas para investigar nuevas tendencias y sustancias emergentes en el mercado clandestino.
De cara al futuro, las autoridades anticipan que la lucha contra el narcotráfico continuará siendo una prioridad, con un enfoque en la detección temprana de nuevas sustancias y en la desarticulación de rutas de entrada. La coordinación internacional y el refuerzo de las operaciones en puertos seguirán siendo clave para frenar la penetración de drogas en España.