• viernes 07 de octubre del 2022
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AUC piensa que deberá "enfrentar la subida de costes de las interfaces OTT, que no terminan de cuadrar sus cuentas"

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Defiende que la televisión pública, que "se ha puesto en compromiso varias veces", debería ofrecer el primer caso con el adelanto del 'prime time'

MADRID, 31 Jul.

La Asociación de Usuarios de la Comunicación (AUC) apunta que entre los desafíos que deberán enfrentar de cara a la vuelta de vacaciones se encuentra el de "enfrentar la subida de costes de las interfaces OTT, que no terminan de cuadrar sus cuentas solo con subscripciones y sin propaganda", tal como "bregar con un viable incremento de la saturación promocional en la televisión".

En una entrevista concedida a Europa Press, el presidente de AUC, Alejandro Perales apunta que otro de los desafíos que hay en el horizontes es "la amenaza de que, desde 2023, la televisión así como el día de hoy se conoce vaya transformándose en residual si no se le garantiza fantasma radioeléctrico propio".

La novedosa Ley General de la Comunicación Audiovisual (LGCA), que redefine sus derechos, el nuevo ámbito de autorregulación y corregulación, que definirá la participación de los representantes de los espectadores en ese ámbito y la administración de las protestas de los espectadores son otras de las cuestiones que resalta Perales.

En este sentido, sobre la recién estrenada normativa audiovisual, Alejandro Perales opina que tiene como primordial aspecto positivo para la ciudadanía que amplía su marco de app a las interfaces de trueque de vídeos y a los individuos (de particular importancia) que desarrollan contenidos y los propagan por medio de esas interfaces.

"Pero la regulación de estos nuevos prestadores es, en varios puntos, deficiente, y además de esto se han flexibilizado ciertas restricciones que hasta la actualidad afectaban a los prestadores de servicios de comunicación audiovisual televisiva (lineales o a solicitud)", destaca.

A su juicio, con la novedosa Ley se deja una mayor ocupación promocional (la previo restricción de 12 minutos de avisos por hora se reemplaza por una restricción por franja horaria, que deja saturar unas horas compensando otras) y "por vez primera desde los años 80 se dejan en televisión las comunicaciones comerciales de bebidas alcohólicas de alta graduación". También se suprime la obligación de reportar anticipadamente sobre la programación.

Por otro lado, el presidente de AUC critica que "no se garantiza bastante", más allá de que se contempla, la participación de las organizaciones de individuos en el modelo de autorregulación y corregulación, y sigue la no compromiso 'principal' de los prestadores con relación a la propaganda emitida.

En la situacion de los prestadores del servicio de interfaz de trueque de vídeos, Alejandro Perales demanda que "no se aclaran bastante sus obligaciones en el momento en que tienen compromiso directa o editorial en los contenidos difundidos, si bien apunta que "queda algo mucho más claro en la situacion de las comunicaciones comerciales".

"Sus obligaciones con relación a los contenidos de otros que distribuyen son mínimas", asegura Perales, al paso que apostilla que, "por suerte" se regula a esos terceros como por servirnos de un ejemplo, los 'influencers' considerados 'clientes de particular importancia', asimilándolos a los prestadores de servicios de comunicación audiovisual a solicitud.

Preguntado sobre si se consiguió la meta inicial de igualar en derechos y obligaciones a los diferentes actores del ecosistema audiovisual, Alejandro Perales mantiene que no, ya que "por una parte se sostienen esenciales diferencias, y por otro, en el momento en que se ha igualado, fué a la baja, liberalizando o flexibilizando las presentes restricciones a la emisión".

Tampoco piensa que las interfaces de internet y las comunidades brinden las suficientes garantías de protección para los menores. "Dado el principio de país de origen, la enorme mayoría de contenidos dañinos para los menores, introduciendo la pornografía y la crueldad extrema, se tienen la posibilidad de proseguir propagando sin restricciones, y sin ni siquiera la obligación de avisar sobre esos contenidos o calificarlos por edades

Respecto a la prohibición de promocionar alimentos y bebidas no saludables dirigidas a menores, Alejandro Perales cree que la restricción sosprechada en la Ley expone la presencia de un código de autorregulación para eludir esa propaganda, algo que se encontraba en la normativa y que existe (Código PAOS).

"Ahí no hay cambios. Sin embargo, hay que tener en consideración que el Ministerio de Consumo prepara un real decreto para limitar las comunicaciones comerciales de esta clase de modelos, y eso sí puede producir diferencias esenciales", afirma.

Sobre la propaganda de artículos milagro, piensan que la presente legislación, esto es, el Real Decreto de artículos de pretendida finalidad sanitaria y el Reglamento europeo de afirmaciones alimenticias y características saludables de alimentos y bebidas "podrían ser suficientes si el trámite de actuación pensado en la LGCA fuera realmente efectivo". "Esto es, el inconveniente no es tanto de la regla como de su app", añade.

Finalmente, el relación con un adelanto del 'prime time' para beneficiar la racionalización de horarios, Alejandro Perales afirma que "la día en España es bastante diferente de la del resto de Europa", y que "no semeja muy lógico producir los informativos a las 7 u 8 de la tarde, o comenzar el prime time a las 9".

"Pero tampoco es lógico que la oferta de prime time, al haber consolidado la franja de 'acces time', esté comenzando prácticamente a las 11 de la noche. Los propios datos de audimetría, además de esto, nos están señalando ya hace bastante como la mayor audiencia o los 'minutos de oro' se dan poco a poco más en 'acces time' y no en 'prime time'. La televisión pública, que se ha puesto en compromiso varias veces y que no es dependiente de la presión de los GRPs, es la que debería ofrecer el primer caso", concluye.