• viernes 07 de octubre del 2022
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'Aquí vivía yo', 25 años de anécdotas del FIB, asimismo con Pedro Sánchez: de la prenda "inenarrable" al Falcon

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El libro recopila instantes míticos del festival como el de Liam Gallagher parando un concierto por un "pescado maloliente"

MADRID, 23 Jun.

Joan Vich, quien trabajó en el Festival Internacional de Benicassim desde su fundación en 1995 hasta 2019, ha anunciado 'Aquí vivía yo' (Libros del K.O.), una especide de memorias de sus 25 años haciendo un trabajo en entre los festivales de música mucho más esenciales de España en los que reúne anécdotas bastante entrometidas.

Vich recuerda de qué forma comenzó de camarero en el FIB y acabó siendo codirector, una fulgurante 'carrera' que le dejó estar muy cerca de varios de los instantes mucho más relevantes de este certamen, que durante esos años reunió a estrellas de todo el mundo como Bjork, Lou Reed o Amy Winehouse.

Por ejemplo, entre los episodios bajo el apartado de 'Pedro' recuerda el paso del presente presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, por el festival. Primero, el gerente musical se enfoca en una primera visita en 2016, en el momento en que el por entonces candidato socialista "no pasaba por su instante de mayor popularidad".

"En 2016 se armó un notable revuelo pues venía al festival el candidato socialista (...) Hay que decir que su audaz decisión de indumentaria tampoco asistió bastante. Los vaqueros se podían comprender, si bien no tuviesen un corte muy moderno. Pero aquella remera de manga extendida ajustadísima, que le marcaba los pectorales con un estampado incomprensible --entre orientalismo, satánico y las pinturas negras de Goya--, ahora había pasado de tendencia hacía al menos quince años", apunta con humor Vich.

Dentro de esta visita, el creador enseña que esa prenda "inenarrable" fue, "sobre varios" de los recitales, "de lo mucho más comentado de la noche", aparte del acercamiento del candidato socialista con Andrea Levy en ese FIB, en el momento en que la política 'habitual' "gozaba de un cierto prestigio hípster".

Si bien el instante mucho más popular del paso de Sánchez por el FIB se causó en 2018 --por la polémica generada del empleo del Falcon en su movimiento al lado de su mujer, Begoña Sánchez, que produjo "ríos de tinta"--. Vich se enfoca en un caso así no en el presidente del Gobierno, sino más bien en una de sus personas de seguridad, al que llama "señor X".

Tal y como recopila 'Aquí vivía yo', las altas demandas de seguridad estuvieron en múltiples oportunidades a puntito de llevar a suspender el concierto de The Killers --la utilización de inhibidores de continuidad podría perjudicar al sonido de los recitales o un helicóptero de la policía a pocos metros del ámbito que impedía oír al público--. "¿Elvis abandonó ahora el edificio?", cuenta Vich que preguntó al señor X una vez finalizado el concierto frente al desconcierto del hombre de seguridad del presidente.

En cualquier situación, este libro asimismo detalla anécdotas jugosas en torno al planeta de la música y de qué manera cambió desde el momento en que 4 personas pusieron en marcha en un velódromo un festival prácticamente principiante. Por ejemplo, la subida de cachés de varios de los competidores en relación a primeras ediciones --en 2006 pagó el mucho más prominente en la historia del festival hasta ese instante: 400.000 euros a Depeche Mode, "una cantidad inmoral"--.

Para Amy Winehouse, contratada un año antes de su explosión comercial, el FIB logró en 2006 una oferta de 20.000 euros pero sus agentes "ahora veían que la cosa se encontraba medrando y solicitaron 50.000 euros". "No fue mal negocio, por año siguiente estaban cobrando ahora 500.000 euros por recitales", recuerda el creador.

El libro recopila de qué manera fue mudando de manos la propiedad del festival hasta pasar a extranjeros y la consiguiente pérdida de relevancia en el letrero de los conjuntos españoles --uno de sus dueños, Melvin Bell, tuvo un desencuentro por 4.000 euros con Los Planetas, conjunto que "no tenía ni la más remota idea de quiénes eran y se pasaba todo el año llamándolos Los Planitos"--.

Con Oasis, entre los comunes del FIB, asimismo existen varios instantes hilarantes, si bien Vich resalta en especial aquel en el que Liam Gallagher mandó parar su concierto pues alguien lanzó "un pescado maloliente" al ámbito. "Les diré una cosa: no tiréis putos pescados al niveles, tíos. No pienso comenzar a tocar mientras que tengo un puto pescado fallecido mirándome desde ahí", ha dicho entonces Gallagher.