Apagan el incendio en el petrolero kuwaití asaltado en el mar de Dubái.
En la madrugada de este martes, las autoridades de Dubái anunciaron la extinción del incendio en un buque petrolero de Kuwait. Este incidente ha sido catalogado como un "ataque iraní directo" por la Corporación de Petróleo de Kuwait, el principal consorcio energético del país, que añadió que no se registraron víctimas, aunque el barco se encontraba anclado y "completamente cargado" en el puerto emirato cuando ocurrió el impacto, generando daños materiales y el riesgo de un vertido.
Las autoridades dubaitíes confirmaron que los equipos de emergencia lograron apagar el fuego que afectaba al buque, conocido como Al Salmi. La evaluación del incidente continúa, como lo informó la Oficina de Medios de Dubái a través de sus redes sociales, lo que sugiere que aún persisten preocupaciones sobre el alcance de los daños.
La Corporación de Petróleo de Kuwait fue directa en su comunicación, señalando que el superpetrolero fue víctima de un "ataque directo y malicioso" por parte de Irán mientras estaba atracado en Dubái. Según su declaración, el ataque resultó en daños significativos en el casco y el inicio de un incendio, lo que potencia la posibilidad de un derrame en las aguas circundantes.
La empresa también destacó que afortunadamente no hubo pérdidas humanas y que se está realizando una evaluación detallada del estado del buque. Este tipo de ataques en aguas internacionales añade un nivel de tensión considerable a la ya delicada situación en la región.
Previamente, el centro británico de Operaciones de Comercio Marítimo había emitido una alerta sobre un barco cisterna que había sido impactado por un "proyectil desconocido" en aguas al noroeste de Dubái, aunque no especificaron que se tratara del buque kuwaití. Su informe señaló que el impacto en la embarcación había provocado un incendio, pero no está claro si ambos incidentes están relacionados.
El UKMTO aseguró que la tripulación se encontraba a salvo, coincidiendo con lo que había informado tanto Dubái como la Corporación de Petróleo de Kuwait. Sin embargo, surgieron discrepancias entre la autoridad británica y el consorcio kuwaití sobre el impacto ambiental, ya que los británicos afirmaron que no había evidencias de tal impacto.
Esta situación en el estrecho de Ormuz, vital para el tráfico marítimo, se ha intensificado en el contexto de la creciente hostilidad entre Estados Unidos e Irán, especialmente tras la ofensiva militar que ha llevado a cabo Estados Unidos y sus aliados en la región. El estrecho, por donde transita cerca de una quinta parte del petróleo mundial, se encuentra en el centro de esta crisis.
Recientemente, el presidente de EE. UU., Donald Trump, lanzó advertencias a Irán, amenazando con erradicar cualquier infraestructura significativa del país, incluyendo la isla de Jark, desde donde se exporta un gran volumen de hidrocarburos, si no se alcanza un acuerdo pronto y si continúa la restricción al tráfico en el estrecho de Ormuz.