Antonio Banderas vuelve a sus orígenes en Semana Santa tras la unión matrimonial de su hija Stella del Carmen.
En la hermosa ciudad de Málaga, el renombrado actor Antonio Banderas se convierte nuevamente en uno más de los locales, disfrutando de su tierra natal y participando en las celebraciones que destacan su conexión con la Semana Santa. Este año, el aclamado intérprete ha viajado desde Madrid junto a su pareja, Nicole Kimpel, justo a tiempo para sumarse a la emotiva procesión del Domingo de Ramos.
Con el papel de mayordomo, Banderas lideró la procesión cargando el trono de la Virgen María Santísima de Lágrimas y Favores, un acto que tuvo lugar en la iglesia de San Juan Bautista, un lugar emblemático para él y su hermano Javier. Este recinto tiene un profundo significado familiar, pues es donde fueron bautizados ambos hermanos y donde también despidieron a sus padres. Cada año, Antonio y Javier se unen a la Cofradía, recorriendo con orgullo las calles que los vieron crecer.
La Semana Santa representa para Antonio Banderas una oportunidad de reencontrarse con sus orígenes y reafirmar su identidad, un sentimiento que ha perdurado a lo largo de su exitosa carrera. A pesar de su fama en Hollywood, el actor ha mantenido la tradición de regresar a Málaga cada año para participar en las festividades. Este fervor por sus raíces ha influido en sus parejas a lo largo de los años, incluyendo a su exesposa, Melanie Griffith, y ha sido transmitido a los hijos que han formado juntos, reafirmando así la importancia de las tradiciones familiares en su vida.