• viernes 07 de octubre del 2022
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Amnistía demanda un considerable revés a los DDHH en Afganistán tras el primer año de gobierno talibán

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MADRID, 15 Ago.

En vísperas de cumplirse un año desde el instante en que los talibán retomaran el poder con la toma determinante y sin oposición de Kabul, Amnistía Internacional (AI) ha denunciado que desde ese momento estuvieron dirigiendo "un ataque sostenido" contra las libertades, persiguiendo a las minorías y refrenando ferozmente cualquier oposición.

En su informe anunciado este lunes con el título 'La ley talibán: Un año de crueldad, impunidad y falsas promesas', Amnistía pone de relieve "las flagrantes violaciones" que se han cometido en el último año, tal como la impunidad de la que disfrutan para torturar, matar y realizar ocultar a quienes se oponen al régimen.

"Hace un año, los talibán se comprometieron públicamente a resguardar y fomentar los Derechos Humanos. Pero la agilidad a la que están desmantelando 20 años de adelantos en temas de libertades es pasmante", ha denunciado la directiva regional de Amnistía Internacional para Asia meridional, Yamini Mishra.

En ese sentido, ha lamentado que "toda promesa de cambio se haya desvanecido mientras que los talibán tratan de gobernar a través de la opresión y con total impunidad", como detallan "las detenciones arbitrarias, la tortura, las desapariciones y las ejecuciones sumarias".

La vuelta de los talibán ha supuesto por su parte un considerable revés para las mujeres y las pequeñas, a quienes tras 2 décadas de adelantos se ha desposeído de sus derechos. Ahora "encaran un futuro sombrío, privadas de educación y de la oportunidad de formar parte en la vida pública", ha denunciado.

Con la toma de Kabul en el mes de agosto de 2021, los talibán pusieron punto y final a una veloz campaña para hacerse con una gran parte de Afganistán tras la salida de Estados Unidos y sus socios. Desde entonces, y pese a las promesas que hicieron a la red social en todo el mundo, Amnistía ha compendiado casos extendidos de violaciones contra los Derechos Humanos de la población.

"Cientos y cientos de personas civiles fueron detenidas arbitrariamente", demanda en su informe Amnistía, en el que recopila la situacion de 'Sahiba' --nombre ficcional--, una participante de la manifestación golpeada y torturada por los talibán.

"No hubo tribunal, no hubo cargos y no hubo garantías procesales; nos raptaron en las calles, nos tuvieron en una prisión múltiples días sin ingreso a nuestra familia, o a un letrado. Algunas mujeres con las que compartí celda jamás volvieron y no entendemos qué les pasó", cuenta.

Por su parte, Torab Kakar ha denunciado frente a la ONG de qué forma los talibán se brincaron la promesa de dar "amnistía total" a quienes formaron una parte de las fuerzas de seguridad del previo gobierno, narrando la situacion de su amigo Jalal, a quien golpearon atado y con los ojos vendados.

"Tras ser apaleado y en el momento en que su familia lo procuró, el jefe local de los servicios de Inteligencia les conminó y advirtió de que dejaran de buscar", cuenta Kakar. El caso de Jalal es uno mucho más de los "cientos" de represalias y homicidos extrajudiciales que se han registrado para castigar a quienes hicieron una parte del previo régimen.

"Hubo cientos y cientos de asesinatos extrajudiciales y se han encontrado cuerpos con lesiones de bala o señales de tortura. Decenas de personas han desaparecido y prosiguen en sitio desconocido gracias a su trabajo con el gobierno previo o por presuntamente formar parte en la resistencia contra los talibán", apunta Amnistía.

La ristra de crímenes perpetrado por los talibán es extensa y diferente. A las torturas, arrestos indiscriminados y homicidos extrajudiciales, se aúnan las persecuciones a la minorías étnicas religiosas, tal como a los desplazamientos forzados a los que son obligados y al expolio de sus tierras.

"Llegaron demandas sobre afganos no pastunes desalojados por fuerza de sus viviendas y tierras a fin de que los talibán tengan la posibilidad de premiar a sus fieles", cuenta Amnistía. Los primordiales damnificados por estas políticas de persecución son los pueblos hazara, turcomano y el uzbeko. Un año tras la toma de Kabul, la ONU calcula en mucho más de 820.000 el incremento de los apartados internos.

El caso de las mujeres y pequeñas es singularmente sangrante. Desde que han tomado el poder, fueron sometidas a "una crueldad creciente y incesante", según resalta. Decenas fueron detenidas y torturadas por formar parte en manifestaciones pacíficas para reclamar sus derechos, tras 2 décadas de pausados, pero significativos adelantos.

"Los talibán han limitado el derecho a la educación de mujeres y pequeñas, obscureciendo el futuro de millones de ellas. Cuando, el 17 de septiembre de 2021, reabrieron las academias de secundaria, los talibán prohibieron la asistencia de las que cursaban grados superiores aduciendo que era temporal mientras que contrataban mucho más maestras. Hasta la fecha, no se ha establecido ninguno de estos proyectos", demanda.

El informe de Amnistía asimismo señala la utilización elevado de la fuerza, introduciendo la utilización de fuego real, que ejercitan las fuerzas de seguridad de los talibán para contener las manifestaciones pacíficas.

"Vi a un hombre tirado sobre un charco de sangre en una zanja en la calle; pienso que lo habían matado [...] Yo tenía la mano rota, pero no fui al hospital por temor a que me detuviesen por formar parte en las manifestaciones", ha contado a Amnistía un individuo que asistió a una queja en la provincia de Heart.

No solo la independencia de asamblea y manifestación está en cuestión en el Afganistán de los talibán, ya que la opresión asimismo se dirige hacia los medios y su independencia.

Una exhibe de esto, es la orden emitida el 19 de septiembre de 2021 por el Centro Gubernamental de Medios de Comunicación y también Información (GMIC) con la que se prohibía a los cronistas difundir historias "contrarias al Islam" o aquella que tengan la posibilidad de insultar de alguna forma a "figuras nacionales".

En el último año, mucho más de 80 cronistas fueron detenidos y torturados por reportar sobre manifestaciones pacíficas, ha denunciado Amnistía. Uno de ellos ha contado para la ONG que fue azotado y golpeado de tal forma en las piernas que fue inútil de ponerse parado a lo largo de días.

Por todo ello, Amnistía no solo solicita a los talibán que cesen inmediatamente las "flagrantes" violaciones contra las libertades escenciales, sino asimismo demanda a la red social en todo el mundo que tome medidas "importantes" para evitar que la crisis de Derechos Humanos de Afganistán prosiga empeorando.