• martes 27 de septiembre del 2022
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Amigos de la Tierra ofrece achicar un 31% el consumo de carne para achicar la dependencia alimenticia del exterior

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La ONG afirma que el 99% de los alimentos para la población de españa se podría cultivar en el territorio estatal

MADRID, 29 Jun.

Amigos de la Tierra propuso este miércoles un cambio en la dieta de los ciudadanos que expone achicar un 31% el consumo de carne, un 56% lácteos y acrecentar un 201% las legumbres, con la intención de promover una producción y una alimentación sana y alcanzable que no perjudique al territorio y reduzca la utilización de suelo, comburentes y pesticidas.

La ONG ha anunciado este miércoles una investigación en el que fomenta cinco elecciones al de hoy modelo de producción y consumo y en el que apuesta por un "modelo agroecológico", que aparte de provecho para la dieta de la población dejaría achicar la utilización de suelo y conseguir que el 99 por ciento de los alimentos precisos para los españoles se generen en el territorio nacional.

En preciso, su modelo pasa por adoptar una dieta con un 31 por ciento el consumo de carne (-8% de vacuno, -34% de cerdo, -57% de pollo pero con un 71% mucho más de ovino y caprino), un 56 por ciento los lácteos; un 50 por ciento los huevos y el azúcar y un 26 por ciento los pescados y, al tiempo, expone triplicar el consumo de legumbres (201%) y duplicar (107%) el consumo de verduras.

Con su iniciativa opción alternativa, la coautora del estudio "La urgencia de una transición agroecológica en España" Marta García Rivera afirma que se marcha alén de la "tímida 'Estrategia del campo a la mesa de la UE'. Los provecho, según la estudiosa, dejarían una reducción del empleo del suelo, sin precisar cultivar en el exterior; rebajaría el nivel de consumo de energía y comburentes, tal como de pesticidas, al paso que dejaría el cambio de dieta que diferentes organismos de todo el mundo ven preciso para lograr cumplir los objetivos climáticos.

Durante la presentación, el encargado de Soberanía Alimentaria de Amigos de la Tierra, Andrés Muñoz Rico, explicó que el informe es producto de un par de años de investigación, que se comenzaron antes del comienzo de la pandemia. Así, asegura que el trabajo revela que es viable poder una independencia alimenticia y energética en el sistema alimenticio, por medio de una producción agroecológica y un cambio de dieta.

"La transformación hacia sistemas mucho más resilientes, justos y sostenibles es de obligado cumplimiento para asegurar el confort de la población y del medio ambiente aquí y en los países del sur global", ha defendido Muñoz Rico, que además de esto reitera que que esta transformación agroecológica en España es "viable, precisa y urgente".

El informe, elaborado de manera conjunta entre Muñoz Rico y Marta García Rivera, muestra que España podría generar en su suelo el 99 por ciento de los alimentos precisos para su población, si se adoptan los niveles alternos mucho más ambiciosos que fomenta la ONG.

En preciso, el estudio establece que para dar de comer a los españoles se usan aparte de 25 millones de hectáreas de la geografía de españa, otros 9,2 millones de hectáreas en terceros países --el semejante a la área de Hungría--, pero con los cambios propuestos, la área en el exterior podría reducirse hasta llegar a requerirse menos de 1 millón de hectáreas foráneas. Es decir, calcula que se podría prescindir de 8,2 millones de hectáreas cultivadas en terceros países, que equivalen a una área como la de Austria.

Muñoz ha apuntado asimismo que para conseguir el suministro de adentro de alimentos se precisa el semejante a 118 millones de barriles de petróleo, lo que es igual al 25 por ciento del total barriles que se consumen en España.

Así, con su iniciativa de ámbito agroecológico la ONG cree que se conseguiría achicar un 84 por ciento la utilización de comburentes fósiles en el sistema alimenticio (hasta requerir 'solo' 19 millones de barriles de petróleo cada un año) y se dejaría de producir 124 millones de toneladas de CO2 semejante, el triple de lo que emiten todos y cada uno de los turismos de España durante un año.

Por su parte, García Rivera ha meditado sobre como la subida de costos de los alimentos, la luz y la gasolina pusieron "en lona de juicio" el sistema agroalimentario, puesto que la importación de todos estos elementos para la producción de alimentos "agudiza la situación de puerta de inseguridad de la población, en especial tras el comienzo del conflicto armado en Ucrania".

Sin embargo, ha señalado que el aumento de costos en la cesta de alimentos no se aprecia tanto en los artículos ecológicos, pues "no están tan expuestos" a los peligros y inseguridades del mercado exterior.

En determinante, la coautora arguye que la dependencia alimenticia "puede invertirse" mediante cinco tácticas agroalimentarias que contemplan un cambio en la producción de alimentos tal como la dieta y que incluye un análisis de la extensión de tierra que se utilizaría en todos y cada modelo; la proporción de alimentos que se importarían, tal como las energías no renovables que se emplearían en toda la cadena alimenticia, y su contribución a la crisis climática.

La ONG asegura que los desenlaces de una transición hacia una producción agroecológica al lado de un cambio de dieta, una nutrición mucho más saludable y local, garantizarían la soberanía alimenticia y energética del modelo agroalimentario.

Por otro lado, con su modelo asimismo se rebajaría la huella de carbono socia al suministro de alimentos, que en España sube a cien millones de toneladas de CO2 semejante, de los que 34 corresponden a artículos estatales, al tiempo que la huella de los alimentos o materias primas importadas es de 66 millones de toneladas de CO2 semejante. A ello se aúna la huella de los alimentos de procedencia animal, que sube a 91 millones de toneladas de CO2 semejante.

Sin embargo, con el ámbito agroecológico que expone Amigos de la Tierra se conseguiría una reducción de 124 millones de toneladas de CO2, el semejante al triple de lo que emiten todos y cada uno de los turismos en España en un año.

Más aún, García Rivera añade que esta transición agroecológica sumada a los cambios en la dieta dejaría achicar el 100 por ciento del empleo de pesticidas y fertilizantes sintéticos y la reducción en un 87 por ciento de la polución del agua por nitratos.

"Todo lo mencionado garantizaría cumplir holgadamente con la Directiva de Nitratos de la Unión Europea, las Estrategia de europa de la Granja a la Mesa y de Biodiversidad, tal como con los próximos Reglamentos de europa de Deforestación importada y de empleo sostenible de los artículos fitosanitarios", afirma Muñoz Rico.

En determinante, García Rivera ha señalado que los datos detallan que la producción local puede asegurar un consumo proteico conveniente, reduciendo la proteína animal procedente del exterior y incrementando la producción sostenible en España y, al tiempo, predice que las ubicaciones de pastos tienen la posibilidad de cerrar ciclos de nutrientes, progresar la biodiversidad, absorber carbono o achicar los peligros de incendio.