• jueves 08 de diciembre del 2022
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Al Sadr se quita de la política y comunica el cierre de todas y cada una de las sedes afiliadas al movimiento 'sadrista'

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Decretado el toque de queda en Bagdad una vez que los participantes de la manifestación hayan entrado en la sede de Gobierno

El presidente del Parlamento, el presidente de Irak y el presidente se reúnen ajeno de las manifestaciones

El clérigo chií iraquí Muqtada al Sadr anunció este lunes su retiro definitivo de la política y el cierre de todas y cada una de las instituciones afiliadas al 'movimiento sadrista', una resolución que ha causado manifestaciones por la parte de sus fieles en Bagdad.

"He decidido no entorpecer en los temas políticos, con lo que en este momento aviso el retiro definitivo y el cierre de todas y cada una de las instituciones salvo el Santuario Sagrado, el Museo Al Sharif y la Autoridad del Patrimonio Al Sadr", indicó en su perfil de Twitter.

Más tarde, la oficina de Al Sadr emitió tres decretos por los que está contraindicado "entorpecer en todos y cada uno de los temas políticos, gubernativos y mediáticos", tal como "alzar consignas, banderas y cantos políticos", o "emplear cualquier medio, incluyendo las interfaces de comunidades, representando a el movimiento sadrista".

Las fuerzas de seguridad iraquíes pidieron a los participantes de la manifestación que se retiren en el instante de la Zona Verde, donde están la mayor parte de inmuebles gubernativos y legaciones diplomáticas, una vez que los incondicionales de Al Sadr intentaran llegar al Palacio Republicano, según ha recogido la agencia de novedades NINA.

La Policía antidisturbios iraquí intentó esparcir a la multitud con cañones de agua y ha decretado el cierre de la región, asegurando que tienen el deber de "resguardar la seguridad y la seguridad", así como ha recogido el portal de novedades Shafaq.

Según aclaraciones publicadas por los medios locales, ciertos participantes de la manifestación habrían logrado ingresar en la sede del Gobierno iraquí. Ante las tensiones en la ciudad más importante, se ha cerrado la entrada sur de Bagdad.

El Comando de Operaciones Conjuntas anunció un toque de queda en la ciudad más importante que incluye a todos y cada uno de los automóviles y ciudadanos, desde las 3.30 horas, hora local, de la tarde de este lunes, al tiempo que el Consejo de Ministros ha suspendido sus sesiones hasta nuevo aviso.

En paralelo, las tres Presidencias iraquíes -- presidente del país, presidente y presidente del Parlamento -- mantuvieron una asamblea este viernes para intentar hallar una salida a la crisis política en Irak y festejar una exclusiva ronda de diálogo nacional.

En este sentido, tanto el presidente iraquí, Barham Salí, como el presidente del Parlamento iraquí, Mohamed al Halbusi, han nuevo su acompañamiento al presidente, Mostafá al Kazemi, al paso que han extendido la mano al movimiento 'sadrista' para afianzar el diálogo.

"La asamblea solicitó a todas y cada una de las potencias nacionales que aceptaran compromiso por la situación de hoy en el país, introduciendo la adopción de la tregua a todos y cada uno de los escenarios y el cese de la escalada política", explicó la Presidencia en un aviso.

Al Sadr, que llevaba semanas movilizando a sus centenares de miles de simpatizantes en Bagdad hasta el punto de haber tomado en un par de ocasiones el Parlamento, demandó la disolución del hemiciclo y la declaración de novedosas selecciones, siendo consciente del respaldo del que disfrutaba como líder de la capacitación mucho más votada en los últimos comicios de octubre.

Los enormes derrotados de las pasadas selecciones, los partidos proiraníes, tal como otros oponentes del clérigo, habían pedido a Al Sadr que abriese la puerta a un gobierno de concentración, pero el espiritual solicitó en su rincón un gobierno de mayorías, proporcional al resultado de las selecciones.

En queja por el bloqueo político, los miembros del congreso de los diputados incondicionales de Al Sadr se retiraron del Parlamento para dejar su mayoría en manos exactamente de los partidos proiraníes, concentrados en el llamado Marco de Coordinación.

Se encontraba pensado que el Tribunal Supremo de Irak se reuniera el martes para elegir si le compete pedir la disolución del Parlamento iraquí, si bien la corte ha insistido desde el primer instante en que no le compete pronunciarse siquiera sobre la disolución por atentar contra la separación de poderes.

Las últimas parlamentarias, de carácter adelantado, fueron convocadas tras la grave crisis política donde se vio sumido el país después de las masivas movilizaciones registradas en 2019, que forzaron la dimisión del Gobierno y la aprobación de una exclusiva legislación electoral.

Las manifestaciones, que reventaron en el mes de octubre de 2019 y se saldaron con mucho más de 550 fallecidos --según el cómputo oficial facilitado en el mes de julio de 2020--, supusieron una exclusiva exhibe del infortunio de la población con la clase política frente a los varios casos de corrupción, el estado deplorable de los servicios públicos y la crisis económica dominante en Irak.