• viernes 03 de febrero del 2023
728 x 90

AIReF ofrece que cada Gobierno comprometa al comienzo de la legislatura una senda de gasto y un ancla de deuda

img

Los Presupuestos de de año en año se van a deber cambiar para cumplir estos compromisos

MADRID, 21 Oct.

La Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal (AIReF) ha publicado este viernes su iniciativa para la reforma de las reglas fiscales de europa, donde expone que cada Gobierno entrante comprometa frente Bruselas una trayectoria fiscal al comienzo de la legislatura, estableciendo un ancla de deuda concreta para el país y una senda de gasto derivada de ella para todo el orden.

Esta senda, fundamentada en la deuda y el gasto y no en el déficit, habrá de ser aprobada por el Parlamento y las autoridades comunitarias y sería la referencia vinculante para los 4 años siguientes. Sin embargo, podría alterarse en situaciones inusuales a través de la activación de una cláusula de escape.

En las próximas semanas --probablemente el 26 de octubre o el 9 de noviembre-- está pensado que la Comisión Europea proponga alguna iniciativa sobre la reforma de las reglas del Pacto de Estabilidad y Crecimiento que limitan el déficit y la deuda públicos de los Estados integrantes y que se desactivaron por la pandemia y prosiguen aún suspensas debido al encontronazo económico de la guerra en Ucrania y la subida de costes.

La AIReF ha detectado ciertos inconvenientes y también problemas del marco fiscal europeo de hoy que "no ha bastado" para diseñar políticas fiscales nacionales "equilibrados y predecibles" en los diferentes países. De hecho, en España el organismo sin dependencia apunta que la deuda pública alcanzó escenarios no vistos previamente en "tiempos de paz".

Además, para la AIReF, el mecanismo sancionador de hoy frente incumplimientos de las reglas por la parte de los países "no ha funcionado" y no se fué aplicado por distintos fundamentos durante su vigencia. Desde el organismo, estiman que ese marco sancionador económico se debería remover --si bien no piensan que la Comisión renuncie absolutamente a él--.

La iniciativa de la AIReF --que funciona, en cualquier caso, con los objetivos de la ley de seguridad presupuestaria en la actualidad vigente en España y se ha discutido con el Tesoro a nivel técnico-- pasaría por detallar un ancla de deuda sabiendo el escenarios de partida (presente), la evolución histórica de la ratio (pasado) y las proyecciones tendenciales de capital y costos públicos (futuro).

Una vez derivada el ancla de deuda, sus implicaciones para la política fiscal a corto y medio período se plasmarían por medio de una senda de gasto primario (introduciendo partidas como por servirnos de un ejemplo el gasto en pensiones, pero valorando si sumar o no el gasto en desempleo cíclico), sabiendo el neto de medidas auxiliares de capital.

De este modo, en cierta manera se replicaría en el ámbito fiscal el esquema de gobernanza del Mecanismo de Recuperación y Resiliencia. Esto daría a cada Gobierno la oportunidad de proponer sus preferencias y rutas, en sus orientaciones recurrentes para todos y cada uno de los Estados integrantes, promoviendo así su apropiación política.

En este sentido, la implicación política en el diseño y aprobación de una senda fiscal acrecentaría el coste reputacional asociado a su incumplimiento o modificación, dotando de sobra seguridad a las rutas de medio período. "Una senda vinculante iniciativa al comienzo de la legislatura podría aumentar de forma destacable el coste político asociado a su modificación", afirman desde la AIReF.

De hecho, desde la AIReF comentan que los países con situaciones mucho más saneadas --como Dinamarca o Finlandia-- tiene marcos fiscales súper laxos, pero el coste político y reputacional en el caso de incumplimiento de los objetivos de déficit o deuda es muy alto.

Por último, en lo que se refiere a los puntos institucionales, la necesidad de que el nuevo marco fiscal refleje mejor las especificidades de cada país puede consolidarse desde la tarea de las instituciones independientes nacionales como la AIReF.

Así, la AIReF expone que las instituciones fiscales podrían asumir la supervisión fiscal en situaciones de bajo peligro, con reportes periódicos a los análogos de la UE en los foros de discusión pertinentes. La Comisión Europea sostendría su papel central en el momento de proveer orientaciones de política fiscales concretas para cada país y el grupo del área euro.

Además, en el caso de falta de cumplimiento por unas partes de los gobiernos, la AIReF expone que la supervisión pasaría completamente a manos de la Comisión Europea, que podría detallar requisitos mucho más rigurosos incrementando el coste reputaciones de incumplimiento.