• viernes 07 de octubre del 2022
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Aceras solo para viandantes y achicar tamaño de carriles de circulación, claves para llevar a cabo ciudadades mucho más inclusivas

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MADRID, 16 Ago.

Aceras solo para viandantes, reducción de los tamaños de los carriles de circulación y el cumplimiento de los límites de agilidad a 30km/h son ciertas claves de la Red de Ciudades que Caminan con ocasión del Día del Peatón que se festeja este miércoles, 17 de agosto, para realizar ciudades mucho más afables, sostenibles, seguras, inclusivas y resilientes.

El Día Peatonal Mundial nació con el razonamiento de la seguridad vial con ocasión de la desaparición en 1897 de la joven Bridget Driscoll, arrollada por un turismo el 17 de agosto en lo que se vino a estimar el primer siniestro vial sobre el que hubo novedad.

Así, la Red de Ciudades que Caminan cree que la pelea contra la crueldad vial debe ser el fundamento primordial de este día y cree por la seguridad de la gente no se defiennde solo con campañas, "sino más bien con hechos eficaces como la transformación de las ciudades en espacios mucho más afables y libres de un elevado número de peligros".

Entre las claves que ofrece la organización aparecen además de esto la necesidad de dotar a todas y cada una de las calles y plazas de la infraestructura correctas como bancos, iluminación bastante, sombras o vegetación, tal como fomentar intensamente políticas de disponibilidad universal a fin de que todas y cada una la gente logren moverse con la máxima autonomía por los espacios públicos y privados.

Igualmente, recuerdan que la localidad respetuosa con el peatón cria mejor a sus pequeñas y pequeños, puesto que les deja confrontar a un número menor de amenazas con relación a las que deben aguantar en una localidad dominada por la movilidad motorizada.

Asimismo, recuerdan que una sección notable de las calles y plazas de una localidad que respeta a los viandantes son sitios de convivencia y prioridad peatonal, sin espacios segregados según el género de automóviles, con interfaz única, sin estacionamiento en área, con ingreso motorizado a garajes y repartos y en las que los automóviles se amoldan a las situaciones y agilidad de los viandantes.

Asimismo, en esta clase de calles absolutamente nadie puede, dentro de un vehículo, acosar, amedrentar o reclamar a un peatón, sino tienen que amoldarse a su agilidad y a las situaciones de su marcha.

En cuanto a las calles segregadas --con una o múltiples calzadas para automóviles, para parking o para distintos géneros de automóviles--, el tamaño de las aceras debería no ser jamás inferior a los 2 metros libres de cualquier obstáculo. Si no caben esta clase de aceras a los dos lados de la calle, el concejo debería realizar proyectos para transformar esas calles en calles de coexistencia, como las descritas previamente. Las aceras son de forma exclusiva peatonales.

Igualmente, los pasos peatonales tienen que sobreelevarse a la altura de las aceras de los dos márgenes sobre la rasante de la calzada, con rampas para hacer más simple el paso a los turismos. De este modo, es el turismo el que "ingresa como invitado" al espacio peatonal y no el peatón el que "ocupa" la calzada. Cambiar este pensamiento es el progreso mucho más importante en una localidad que pretenda ser amable con la gente.

Asimismo, se expone la necesidad de achicar el tamaño de los carriles, tomar medidas eficientes para cumplir la agilidad 30, entablar trayectos seguros para la gente que pasean y organizar el tráfico a motor para desincentivar su empleo en el medio urbano son medidas correctas.

Igualmente es requisito promover la utilización de medios de transporte alternos como caminar y emplear mucho más la bicicleta y el transporte público.

Asimismo, en el caso de atropello de un individuo que pasea, jamás debería culpabilizarse a la víctima, puesto que el vehículo es siempre y en todo momento el elemento sin el que la llegada no sería viable. El conductor o conductora debe conducir su máquina con la precisa prudencia para no ocasionar daño alguno al resto de la gente que usan el espacio público.

La organizacion asimismo ten en cuenta que la gente que habitan espacios urbanos atravesados por travesías de rutas supralocales asimismo tienen derechos peatonales y las gestiones deberían amoldar esas travesías a los cánones de convivencia minorando la agilidad de forma eficaz y subiendo pasos peatonales, resguardando aceras o andenes caminables, cambiando pavimentos y con otras medidas probables de calmado del tráfico.

Finalmente, son primordiales dar a conocer ideas, campañas o aclaraciones que asistan a mudar una cultura vial esclava del vehículo por otra atenta al confort de la gente.