• domingo 25 de septiembre del 2022
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3,6 millones de pequeños ucranianos corren el peligro de no regresar al instituto gracias a la guerra

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MADRID, 1 Sep.

Un total de 3,6 millones de pequeños y pequeñas ucranianos corren el peligro de no poder regresar a clase este curso y de perder años de educación gracias a la guerra, según ha alertado la organización en todo el mundo de asistencia World Vision.

"Varios pequeños y pequeñas prosiguen tolerando el trauma de la guerra. Son presentes de la crueldad, dejan atrás sus vidas, sus viviendas, juguetes, ropa y a sus conocidos cercanos en el momento en que los combates llegan a sus pueblos y ciudades. Una educación segura y congruente habría de ser algo que les sirviese de base para centrarse en ella y darles una sensación de seguridad. Pero hay una secuencia de componentes que tienen la posibilidad de complicar o realizar de enorme manera agotador la obtención de una educación correcta", explicó la organizadora de comunicación de World Vision, Eloisa Molina.

La ONG pone el ejemplo de Stefan, un niño de 13 años que escapó con su madre y su abuela a Rumanía y tras padecer el trauma de escapar de la crueldad y la indecisión, está en un nuevo país donde su familia no conoce el idioma y está separado de su red social.

A medida que se aproxima el año académico desean regresar a Ucrania ya que el menor extraña su vieja escuela, sus viejos instructores y sus viejos amigos. Además, tiene adversidades sentimentales y mentales por el hecho de que echa de menos su vieja vida y a su padre, que prosigue allí peleando; y no desea iniciar en una exclusiva escuela donde es un "refugiado" y no charla el idioma.

"Varios menores como Stefan no van a comenzar la escuela pues aún no fueron anotados puesto que las familias tienen la promesa de poder regresar a casa próximamente. Incluso si tengan la posibilidad de regresar a Ucrania, no hay garantía de que las academias no hayan sido demolidas por los combates, ni que tengan un cobijo antibombas conveniente o ingreso a la calefacción, ni dinero para abonar el comburente", ha precisado Molina.

Ante esta situación y tras seis meses de enfrentamiento, la ONG hace un llamamiento a los gobiernos de acogida y también de todo el mundo a fin de que faciliten o pidan una modificación didáctica para hacer más simple la incorporación de los pequeños y pequeñas ucranianos a la educación local, lo que puede integrar el consejos, las clases en ucraniano o la satisfacción de pretensiones particulares.

Asimismo, ofrece que se tengan presente las pretensiones de los menores de manera holística y se les dé acompañamiento en temas de salud psicológica a fin de que tengan un óptimo desempeño escolar y prosperen.

Igualmente, proponen abogar frente a las autoridades educativas de los países de acogida y de Ucrania para solicitarles que trabajen juntos para otorgar una educación correcta a los pequeños asilados.

"World Vision hace todo cuanto puede para enfrentar estos desafíos de ingreso a la educación, salud psicológica y sensible y también integración en los sistemas y construcciones de la red social de acogida, pero es requisito redirigir la financiación para llegar a todos y cada uno de los pequeños y pequeñas que corren el peligro de perder la educación", ha puntualizado la directiva de contestación de World Vision a la crisis de Ucrania, Jennifer Neelsen.

Según señala World Vision, citando datos del Ministerio de Educación de Ucrania, unos 2.300 centros académicos se vieron damnificados por las hostilidades, 286 de los que fueron destrozados. Una de cada diez academias y también instalaciones de estudio (3.500 de 31.347) no están libres para ocupaciones educativas.