• martes 27 de septiembre del 2022
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2 jueces disienten de De Prada, que fijó que soliciar perdón no es requisito para entregar permiso a un preso de ETA

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Una jueza cree que "el reconocimiento del daño provocado" ha de ser "valorado al lado de el resto situaciones"

MADRID, 16 Jun.

El coche de la Sala de lo Penal de la Audiencia Nacional ponencia del magistrado José Ricardo de Prada que fijó que el perdón "no es en lo más mínimo un requisito legal" para otorgar el permiso a un preso de ETA, sino más bien un "indicativo" de una "buena evolución penitenciaria" que asimismo puede deducirse de otros elementos contó con el voto especial de 2 jueces que expresaron su discrepancia.

En las citadas resoluciones, a las que tuvo ingreso Europa Press, los jueces Francisco Javier Vieira y María Fernanda García manifiestan sus suspicacias sobre la opinión sobre el arrepentimiento del integrante de ETA Gorka Loran Lafourcade que efectuó el ponente del coche por el que se concedió el permiso de salida.

En preciso, De Prada se ocupó de la ponencia de 2 coches diferentes y fechados el 3 de junio pero referidos a 2 privilegios penitenciarios distintas: uno aprobado por la Junta de Tratamiento en el mes de julio de 2021 y otro en el mes de septiembre de ese año. En sendos casos el magistrado estimó el recurso de la defensa del etarra y concedió la salida de prisión contra el método del Juzgado Central de Vigilancia Penitenciaria.

En la situacion de la juez su voto especial -referido al permiso de septiembre-- fue emitido el pasado lunes, diez días una vez que se concediese la salida a Loran. A su juicio, "el reconocimiento del delito y del daño provocado a las víctimas específicas de los hechos por los que cumple condena un de adentro es un factor o aspecto que ha de ser valorado al lado de el resto situaciones concurrentes mientras influye en el éxito del régimen".

En este contexto, la juez García disiente de la concesión del permiso mencionando a la "gravedad de la conducta delictiva" y a la no participación del preso de la organización terrorista en programas de intervención terapéutica concreta a lo largo de su estancia en prisión.

"Con esos datos la Junta de régimen efectúa una iniciativa conveniente de concesión de privilegios de salida apoyado como única razón en la preparación para la vida en independencia, y sin acompañar ninguno de los reportes profesionales de los expertos que efectúan la observación día tras día de su progresión y accionar, ni efectuar motivación concreta lo que es demandado en el momento en que concurren situaciones de particular cualificación como son la pertenencia a banda armada terrorista y haber cometido delitos contra la gente", recuerda la juez.

Además, apunta que "la iniciativa de la Junta" no salió adelante unánimemente sino más bien por mayoría. Adicionalmente, la juez apunta que el único escrito de Loran "en el que efectúa una sucesión de manifestaciones relacionadas al daño provocado por los delitos realizados, fue aportado al lado del recurso de apelación, con lo que el Juez de Vigilancia Penitenciaria no contó con carta o escrito alguno que pudiese apreciar".

Por su parte el juez Vieira emitió votos particulares en los 2 coches con exactamente los mismos razonamientos. En ellos se expone según con la concesión del permiso de salida a Loran pero disiente en relación al comentario relativo al perdón y al arrepentimiento del preso de la organización terrorista.

"La sepa en ese escrito de una condena explícita a la organización terrorista de la que formó parte el de adentro no dejan asegurar, como hace el coche, que sea expresivo de una situación estable y arrepentida en frente de la crueldad y a los delitos realizados", mantiene el magistrado.

En esta línea, Vieira enseña que "en contraste a otros pertenecientes de ETA que anteriormente demostraron su total desvinculación con la banda y con los objetivos que perseguía", nuestro Loran no "revela" con su "escrito la reprobación total de la utilización del terrorismo como vía para hallar objetivos que debieron pretenderse siempre y en todo momento a través de vías pacíficas y democráticas".

"Por ello, sin que logre considerarse un mensaje de desaprobación, incomprensión o rechazo, sí debe quedar perseverancia de la duda sobre sus reales sentimientos internos que trasladan los términos que emplea el de adentro", añade.

En determinante, concluye, "habrá de ser con sus actos, con su accionar, como pruebe que verdaderamente ha emprendido la vía de la reinserción y que está presto a mitigar el padecimiento de las víctimas de ETA".

En ámbas resoluciones mentadas previamente la Sala estimó el recurso que presentó la defensa del etarra contra la resolución del Juzgado Central de Vigilancia Penitenciara de denegarle un permiso ordinario de salida aprobado por la Junta de Tratamiento en el mes de septiembre de 2021.

Así las cosas, la Sala de lo Penal anuló la negativa y consideró pertinente entregar el permiso a Loran. Según apuntó el tribunal, dicho permiso tiene como fin "la preparación para la vida en independencia, dado el estado de cumplimiento de la condena y próximo horizonte de independencia".

Loran cumple condena de 20 años de prisión. Según consta en la resolución, está clasificado en segundo nivel y no posee sanciones. De acuerdo con el informe carcelario, en el software personalizado de régimen, la evaluación global de las ocupaciones prioritarias y complementarias es "increíble".

En febrero de 2006 el Tribunal Supremo confirmó la condena de 2.775 años de prisión para Loran y el asimismo integrante de ETA Garikoitz Arruarte Santa Cruz por los 28 kilogramos de dinamita que pusieron en el 'Intercity' Madrid-Irún en la Nochebuena de 2003. La bomba se encontraba lista para que estallase una vez el convoy hubiese llegado a la estación madrileña de Chamartín y, según el Alto Tribunal, ha podido haber explotado en "cualquier instante" y ocasionar la desaparición de las 184 personas que viajaban.